Federer gana en Miami

Tenis el suizo se impuso con solvencia (6-3, 6-4) a Rafa Nadal en la final del torneo

Pablo Ramón Ochoa - Lunes, 3 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Federer, a la derecha, con Nadal, en la entrega de premios.

Federer, a la derecha, con Nadal, en la entrega de premios. (Foto: Efe)

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Federer, a la derecha, con Nadal, en la entrega de premios.

Miami- Roger Federer se coronó ayer campeón del Masters 1.000 de Miami y reafirmó que es el jugador más en forma del circuito en una reedición del clásico del tenis moderno ante Rafa Nadal, al que derrotó por tercera vez este año (6-3 y 6-4) con una seguridad propia de alguien por el que los años no pasan.

Era el año de Roger Federer y lo había demostrado con creces con sus victorias en Australia e Indian Wells (EEUU), pero parecía que en Miami el cansancio podría hacer mella en él y que, ante su gran rival más fresco, su físico diría basta.

Sin embargo, el suizo preparó una genialidad más para apuntarse un nuevo título (91), la tercera corona en Miami, lugar en el que ahora es el campeón de mayor edad.

A pesar de sus 35 años, Federer completó por tercera vez el binomio Indian Wells y Miami, algo que tan solo han podido hacer cinco tenistas más en la historia, ante un Nadal incapaz de hacerle daño en 2017 y que perdió su quinta final de un abierto que nunca ha conseguido ganar (2005, 2008, 2011, 2014 y 2017).

Federer y Nadal firmaron la trigésimo séptima de sus épicas batallas en el lugar donde libraron la primera de ellas, en 2004, ante un público que acudió a las gradas sabiendo que verían un duelo que, con probabilidad, no se repetirá muchas veces más en el futuro en la pista central de Crandon Park.

Federer, feliz como pocos, continúa en Miami su cuento de hadas, después de medio año lesionado y cuando muchos ya le habían descartado para la alta competición, con una superioridad que le situará cuarto en el ránking de la ATP, más cerca, pero, a la vez, aún muy lejos de ese primer lugar que ocupó durante 302 semanas.

Rafael Nadal aseguró que el encuentro fue más “ajustado” de lo que el marcador reflejó y que no tuvo “mucha suerte”.