Mesa de Redacción

Es sólo fútbol

Por Rafa Martín - Lunes, 3 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

los episodios de violencia en los campos de fútbol en los que se ven involucrados los padres o familiares de jugadores infantiles o incluso alevines se están multiplicando últimamente de manera tan innecesaria como vergonzosa. Muchos progenitores son tan excesivamente apasionados como para dominar las estadísticas e intríngulis de los equipos rivales, sus estrellas en ciernes o, incluso, las tendencias de los árbitros. Hasta ahí, pasable. Exagerado aunque admitido. Pero lo cierto es que la presión a la que algunos someten a los niños y la extrema e insana competitividad que les transmiten degeneran cada vez más a menudo en bochornosos espectáculos violentos. La mayoría verbales, pero también físicos que acaban en comisaría o en el cuartelillo. Los niños van fundamentalmente a divertirse, socializar y aprender. Y hay que inculcarles valores y confianza. Pero suelen ser testigos de insultos, maltratos y agresiones a rivales, compañeros e incluso a ellos. Muchos desperdician el deporte como educación y piensan que están ante un futuro Messi o Ronaldo sin darse cuenta de que las probabilidades de que sus críos se dediquen profesionalmente a esto del pelotón son infinitesimales. Que es un juego. Que es sólo fútbol.