Las empleadas domésticas se reducen a la mitad desde 2012

Un estudio reflexiona sobre las condiciones laborales y la situación de este sector en la comarca

Maite González - Lunes, 3 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Una empleada, desempeñando su trabajo en una vivienda.

Una empleada, desempeñando su trabajo en una vivienda. (ARCHIVO)

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Una empleada, desempeñando su trabajo en una vivienda.

estella-lizarra- La asociación de mujeres Amilips, con el apoyo del área de Igualdad del Ayuntamiento de Estella-Lizarra, ha impulsado la realización de un estudio sobre la situación del sector del empleo doméstico, mayoritariamente femenino, en la Merindad de Estella. Según constata este estudio, el número de empleos en este sector ha ido descendiendo paulatinamente desde 2012 hasta reducirse prácticamente a la mitad. De esta manera, se ha registrado una tendencia a la baja y, mientras que en 2012 estaban registradas 100 trabajadoras, en 2016 el número se había reducido a 57. El documento incide en las condiciones laborales de quienes trabajan en este sector.

Como se ha indicado, el estudio ha corrido a cargo de la Asociación de Mujeres Integradoras para Lograr la Igualdad Psicosocial, Amilips, colectivo que trabaja en Estella-Lizarra y que dio a conocer las conclusiones del estudio hace unos días en el Parlamento de Navarra. Desde Amilips señalan que “alrededor del 80% de las mujeres inmigrantes trabajan en servicio doméstico, por esa razón desde nuestro colectivo hemos querido analizar las condiciones laborales de este sector”.

Así, según explican desde esta asociación, el objetivo del estudio ha sido “reflexionar sobre las condiciones laborales en el trabajo de servicio doméstico, que por sus circunstancias particulares propicia las condiciones de trabajo precarias y/o de abuso y explotación”.

Las conclusiones que se extraen de este documento destacan que “la inmigración femenina y las mujeres autóctonas menos favorecidas suplen la ausencia de una política pública familiar adecuada que permita a la mujer trabajadora conciliar profesión y familia”.

Asimismo, se recuerda que “un gran porcentaje de los casos de las mujeres inmigrantes que trabajan en el servicio doméstico experimentan una triple discriminación: por ser mujeres, inmigrantes y trabajadoras domésticas”. Además, se asegura que en muchas ocasiones “las trabajadoras domésticas inmigrantes tienen condiciones laborales diferentes a las de las trabajadoras domésticas autóctonas, discriminación que se sustenta por razón de clase, etnia, ser extranjeras, no tener papeles y carecer de recursos. Este conjunto de circunstancias personales coloca a estas mujeres en situación de especial vulnerabilidad”, señala el informe.

condiciones dignasPor todo ello, el documento insta a seguir trabajando para darle la vuelta a la situación. “Un paso a seguir para mejorar las condiciones laborales en el área de los cuidados y del servicio doméstico es la firma del convenio de la Organización Internacional del Trabajo, que incide en estas situaciones, pues dedica un capítulo específico a las normas relativas a trabajadoras y trabajadores y remarca que deben hacerlo en condiciones dignas”, explican.

En este sentido, se insta a impulsar la regulación de las inspecciones de trabajo “para evaluar las condiciones en las que trabajan las empleadas en las casas, pues actualmente el hogar suele escapar a este control porque colisiona con el principio de la inviolabilidad del domicilio”.

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Visibilizar. El informe trata de “informar, formar, visibilizar y sensibilizar para evitar la explotación de la trabajadora de hogar”.

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57

El número de trabajadoras del hogar registradas en nuestra zona ha ido descendiendo y si en 2012 eran 100 las empleadas contabilizadas, el pasado año 2016 pasaron a ser 57.