El programa comienza el viernes en Barañáin

Haizea apuesta por celebrar la diversidad con motivo del Día de la Danza

El programa comenzará el viernes con una actividad en Barañáin en la que se mezclarán las alumnas/os de las escuelas participantes
El sábado tendrán lugar las actuaciones en la calle y el domingo, gala en el auditorio

Ana Oliveira Lizarribar Unai Beroiz - Miércoles, 5 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Arantxa Villanueva, Marian Yárnoz, Arantxa Garatea, Cristina Álvarez, María de Miguel y Diana Casas, ayer en el exterior del Auditorio Barañáin.

Arantxa Villanueva, Marian Yárnoz, Arantxa Garatea, Cristina Álvarez, María de Miguel y Diana Casas, ayer en el exterior del Auditorio Barañáin. (UNAI BEROIZ)

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Arantxa Villanueva, Marian Yárnoz, Arantxa Garatea, Cristina Álvarez, María de Miguel y Diana Casas, ayer en el exterior del Auditorio Barañáin.

pamplona- La Asociación Haizea ha adelantado a este fin de semana la celebración del Día Internacional de la Danza -que oficialmente es el 29- a causa de la coincidencia, a mediados de mes, de las vacaciones de Semana Santa, lo que impediría que las alumnas/os de las ocho escuelas participantes se preparasen en condiciones. El programa previsto incluye actos el viernes, sábado y domingo, días 7, 8 y 9 de abril, tanto en el Auditorio Barañáin como el avenida Carlos III de Pamplona.

La principal novedad de esta edición de la fiesta de la danza en Navarra tendrá lugar el viernes 7 en Barañáin, que forma parte de Haizea desde su fundación, hace ya doce años. Ese día, el auditorio acogerá Rincones de la danza, una propuesta que se celebra en distintos espacios del inmueble desde hace tres años y que, en esta ocasión, da un giro, ya que, a diferencia de otras ediciones, se formarán grupos con estudiantes de distintas escuelas. “Hemos decidido hacerlo así porque, el año pasado, durante el coloquio con el que se cierra esta actividad, los alumnos nos comentaron que les gustaría trabajar mezclados con estudiantes de otros centros y con otros profesores”, explica Arantxa Villanueva, presidenta de Haizea y responsable de la escuela que lleva su nombre. Así, edades, dinámicas, sensibilidades y estilos de todo tipo se darán cita en un programa inclusivo que comenzará a las 18.00 horas con un calentamiento general, para después crear los distintos grupos, que montarán sus respectivas coreografías, cada uno con un fragmento del mismo tema musical, y, finalmente, las mostrarán al final sobre el escenario. El público podrá asistir a todo el proceso de manera gratuita y participar en el debate que cerrará esta primera cita del Día de la Danza. “A ver qué pasa, es una experiencia piloto y la afrontamos con mucha ilusión”, indicó Villanueva, que animó a los ciudadanos a acercarse a esta actividad “para que conozcan el trabajo que hay detrás de un espectáculo”.

en carlos iiiLa segunda cita será el sábado 8 de abril, entre 12.00 y 14.00 horas, en la avenida Carlos III, a la altura del Monumento al Encierro, en colaboración con el Ayuntamiento de Pamplona y de Ensanche Área Comercial. A mediodía, después de un aurresku protagonizado por Naiara Ayesa y Naroa Etxarri, comenzará la exhibición de barra clásica, en la que más de 200 bailarinas -primero las de 8 a 12 años y luego las de 13 años en adelante- realizarán los mismos pasos. “Es un momento muy bonito, ya que cada escuela tiene su metodología, pero hacemos un esfuerzo para hacer algo esto en común”, señala Diana Casas. A continuación se desarrollarán actuaciones de danza clásica, contemporánea, moderna, claqué, hip hop, funky, flamenco, etcétera. “Cada año intentamos incorporar cosas nuevas para enganchar y el interés va creciendo en la gente, de hecho, ya no es nada raro que una niña o un niño vaya a danza en lugar de a baloncesto o a fútbol”, destaca María de Miguel, de la Escuela Ravel. “La respuesta del público cuando salimos a la calle siempre es muy buena, incluso cuando llueve”, agradece Casas.

gala con invitadosPor último, el domingo a las 19.30 horas se celebrará en el Auditorio Barañáin la gala del Día de la Danza, con la participación de las distintas escuelas en una primera parte en la que se mostrarán pasos de clásica, contemporánea, flamenco, danza española y ritmos urbanos, entre otros. La segunda mitad corresponderá a los dos artistas invitados este año, Alba Aranzana y Alejandro Molinero, que, en palabras de Cristina Álvarez, directora de la Escuela de Danza de Navarra, mostrarán la belleza y la complejidad de la danza española en general y de la Escuela Bolera en particular. “Es la danza escénica española más antigua, un estilo que no se suele programar mucho, así que supone una oportunidad”, dice. Aranzana ha empezado a dar clases en este centro durante este curso y, al igual que Molinero, estudió en el Real Conservatorio Profesional de Danza Mariemma, antes de pasar a formar parte de Europa Danse, primero, y del Ballet Nacional de España, más tarde.

El carácter inclusivo es, pues, la seña de identidad de las actividades de este año, y quien mejor que la Fundación Atena, miembro de Haizea desde el principio, para entender el valor que este concepto contiene. Para su responsable, Arantxa Garatea, “dentro de la asociación sumamos y aportamos aspectos como la capacidad de adaptación y la disciplina. La danza es comunicación a través del cuerpo y para personas que quizá no pueden comunicarse de otra forma es muy importante”. Y los otros socios corroboran lo esencial que resulta la presencia de Atena, ya que el resto del alumnado de las escuelas puede empaparse de estos valores.

apoyo a la danzaTodos estos actos cuentan también con la ayuda del Gobierno de Navarra. “Parece que el interés por la danza está siendo un poco mayor en estos tiempos”, indica Marian Yárnoz, representante del auditorio y vicepresidenta de Haizea. “Ahora vemos distintas formas de trabajar y eso es positivo porque en Navarra hay mucha gente que baila”, insiste, y subraya que, quizá, el mayor reto pendiente es impulsar la creación de públicos para esta disciplina. Por parte de Barañáin, su apuesta es clara, ya que, bajo el epígrafe de Periferia, promueve la programación, coproducción y residencias de danza, además de prestar el escenario a compañías que necesitan probar el alzado técnico de sus espectáculos. “Aun nos queda camino por andar, pero estamos satisfechos”, concluye.