Egüés rebaja la tensión política tras meses de crispación

El alcalde se disculpa tras el último pleno y UPN retira 2 mociones para reprobarle

Mikel Bernués Javier Bergasa - Miércoles, 5 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Corporativos de Geroa Bai en la parte frontal (además del secretario), y de UPN en el lateral, el pasado pleno.

Corporativos de Geroa Bai en la parte frontal (además del secretario), y de UPN en el lateral, el pasado pleno.

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Corporativos de Geroa Bai en la parte frontal (además del secretario), y de UPN en el lateral, el pasado pleno.
“Perdí la compostura y pido disculpas a toda la ciudadanía del valle y a toda la Corporación”

el apunte

finalizan las obras de la biblioteca

Lista en junio. Tras varios retrasos en los plazos, el alcalde del Valle de Egüés, Alfonso Etxeberria, informó al finalizar el pleno de que las obras de la biblioteca y sala polivalente de Sarriguren, en la calle Bardenas Reales, ya han concluido. El Consistorio dispone desde hace tiempo del material bibliográfico, y queda la adjudicación del mobiliario (las estanterías) y la compra de ordenadores y proyectores, por lo que estiman que la biblioteca estará operativa en junio.

sarriguren- A raíz de los últimos episodios judiciales el Valle de Egüés ha vivido una escalada de tensión política inédita, al menos en lo que va de legislatura. Ayer el orden del día, con dos mociones consecutivas de UPN para reprobar la actitud del alcalde Alfonso Etxeberria y del concejal Joseba Orduña (Geroa Bai), hacía presagiar una nueva y desagradable edición de bronca municipal. Sin embargo la sangre no llegó al río y la corporación se esforzó por no alimentar el fuego de la crispación, y eso se agradece.

alfonso etxeberria

Alcalde del Valle de Egüés (Geroa Bai)

La bronca no pasó a mayores porque el alcalde tiró de elegancia y arrancó pidiendo disculpas “a toda la ciudadanía del valle y a toda la Corporación”. Una actitud poco habitual en política que todos los grupos reconocieron. Y después la bronca no continuó porque UPN supo estar a la altura, tuvo cintura y mano izquierda y con elegancia similar retiró su munición política del orden del día.

En su acto de contrición, Etxeberria asumió que en marzo, un pleno “tenso e intenso”, “perdí la compostura” e insultó al secretario de Organización de UPN Jorge Esparza, presente entre el público. “Después del pleno le pedí disculpas y también lo hago públicamente ahora”. Además reconoció que se excedió en una respuesta al grupo Somos Eguesibar, de más de 50 minutos y que poco tenía que ver con la pregunta, en la que resumió la gestión de UPN en legislaturas pasadas. “Lo dije porque creo que debía decirlo, pero me excedí y pido disculpas”. Por último, aseguró que tenía en mente las disculpas al margen de las mociones.

Hubo que esperar hasta el séptimo punto, el de la primera moción, para conocer la reacción regionalista. De hecho, el portavoz de UPN Juan José González solicitó un receso para valorar con los suyos qué hacer. Volvieron y González leyó la moción, un texto muy duro en el que calificaba la situación como “bochornosa, reprobable y condenable”. Se referían al insulto de Etxeberria a su secretario de organización y a la salida del pleno de Joseba Orduña “con grandes aspavientos y gestos espasmódicos”, rechazaban “éstas actitudes tiránicas y absolutistas” y se referían a la “demostración evidente de pérdida de nervios y pésima educación, además de una absoluta falta de transparencia”.

También es verdad, y así lo hizo constar el edil de I-E Álvaro Carasa, que el secretario de organización de UPN, con una camiseta en la que se leía Imputado con la imagen del alcalde, no pasaba por ahí inocente y repleto de buenas intenciones. “A UPN le pido que no utilice el Pleno para traer a cargos públicos para hacer oposición, de baja calidad en mi opinión y al margen de los intereses de los vecinos”. Mikel Bezunartea (PSN) agradeció la rectificación del alcalde pero anunció su voto a favor de ambas mociones por “la falta de respeto y educación” de Etxeberria y Orduña. “La lectura de esta moción es que Geroa Bai está desbordado, sin rumbo, perdido y muy nervioso por los últimos acontecimientos”. E Iván Méndez (Somos Eguesibar) entendió la reacción de Etxeberria como “producto de una provocación” y aseguró sentir pena, aunque cada vez menos, por el “filibusterismo de UPN” con una moción que “no pretende mejorar la situación en el valle, sino ir en contra de una persona” que además “ha mostrado su genuino deseo de tener un clima de convivencia”.

Por último, el segundo de los implicados en la moción, Orduña, también admitió que se equivocó marchándose del pleno sin escuchar a varias alumnas de la Universidad, y les pidió perdón. Pero consideró que “de ahí a calificar a mi persona con todos los adjetivos utilizados en la moción me resulta chocante teniendo en cuenta la relación que he venido manteniendo con los cargos públicos de UPN”. El portavoz regionalista aseguró después que no había retirado las mociones antes para escuchar la opinión del resto de grupos y dijo que tras las disculpas de Orduña, que le faltaban, retiraba ambas. Amaia Etxarte (EH Bildu) había afeado antes a UPN el “poco avance” para los vecinos que suponía trabajar solo con este tipo de mociones, y lanzó “un ruego para reconducir esto entre los 17”.

Una vez retiradas las mociones, Helena Arruabarrena (Geroa Bai), también decidió guardar sus reproches en un cajón y hacer borrón y cuenta nueva. No será así (Orduña y Bezunartea coincidieron, y esto también es noticia, en que empezar de cero es imposible), pero el esfuerzo de unos y otros en favor de la cordialidad ayer fue una realidad.