El ataque químico en Siria ahonda la división entre las potencias en la ONU

La condena de la masacre enfrenta a Rusia, que cuestiona la autoría de El Asad, con el resto de los países
EEUU amenaza con una acción unilateral si Naciones Unida no actúa

Jueves, 6 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

nueva York- El supuesto ataque químico perpetrado el martes en el norte de Siria no hizo más que ahondar hoy la división que las potencias del Consejo de Seguridad de la ONU han mostrado desde el inicio de la guerra. De un lado, EEUU, Francia y el Reino Unido, del otro, Rusia y, en menor medida China, los miembros permanentes del Consejo volvieron a cruzarse acusaciones y fueron incapaces de sacar adelante un simple texto de condena de lo sucedido en la localidad siria de Jan Shijún.

Allí, según la ONU, al menos unas 70 personas, al menos 20 de ellas niños, fallecieron y más de 200 resultaron heridas en un ataque del que la oposición siria y el régimen se acusan mutuamente. Organizaciones como Médicos Sin Fronteras afirmaron que las víctimas presentaban síntomas parecidos a los de un agente neurotóxico como el gas sarín.

Las potencias occidentales apuntaron directamente al régimen de Bachar al Asad como responsable y consideran que el ataque es una muestra más de su “barbarie”. También criticaron duramente a Rusia por proteger a Al Asad en Naciones Unidas y, en concreto, por rechazar una resolución que plantearon para condenar lo sucedido en Jan Shijún.

“¿Cuántos niños más tienen que morir para que a Rusia le importe?”, se preguntó la embajadora estadounidense, Nikki Haley, que acusó a Moscú de utilizar una “falsa narrativa” para blindar a sus aliados de Damasco ante posibles sanciones. Haley se puso en pie para mostrar al resto de diplomáticos fotografías de las víctimas del supuesto ataque químico. “No podemos cerrar nuestros ojos a esas imágenes. No podemos cerrar nuestras mentes a nuestra responsabilidad de actuar”, señaló.

Ante el bloqueo en el Consejo de Seguridad, Haley sugirió además que su país podría tomar algún tipo de medida unilateral, aunque no dio más detalles. En los últimos días, EEUU había apuntado que la salida del presidente sirio ya no es una de sus prioridades, que se centran en combatir al Estado Islámico, pero ayer el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que su actitud hacia Al Asad “ha cambiado” a raíz del supuesto ataque químico.

Francia y el Reino Unido insistieron también a Rusia para que permita al Consejo de Seguridad actuar ante el uso de armas químicas en Siria. “No hay ninguna alianza que pueda justificar cerrar los ojos ante atrocidades masivas”, dijo el embajador francés, François Delattre.

Su homólogo británico, Matthew Rycroft, insistió en que los vetos rusos en el Consejo no hacen más que animar al régimen sirio a continuar matando y defendió que el texto que proponen su país, Francia y EEUU sobre el ataque químico es aceptable para cualquier Estado.

El borrador no señala a ningún responsable y se limita a condenar el ataque, pedir una investigación urgente y cooperación a las autoridades sirias y abrir la puerta a eventuales medidas contra quien sea hallado culpable. Sin embargo, Rusia dejó claro que consideraba el texto “categóricamente inaceptable” y defendió que cualquier decisión debe adoptarse tras una investigación “completa”. El representante ruso, Vladimir Safronkov, insistió en que todo lo que hay por ahora son “falsos reportes” y reiteró informaciones suministrados desde Moscú, según las cuales la aviación siria habría bombardeado un almacén donde Al Nusra (filial de Al Qaeda) fabrica armas tóxicas. - D.N.