Jazz

Baldo Martínez cuarteto o la excelencia a la europea

Por SerChi MarPiz - Jueves, 6 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:09h

CONCIERTO DE BALDO MARTÍNEZ CUARTETO EUROPA

Fecha: domingo, 2 de abril de 2017. Lugar: sala Zentral. Incidencias: quinto concierto del Iruña Jazz Festival. Entrada por debajo del nivel de la primera propuesta internacional del festival.

El contrabajista Baldo Martínez es uno de los pesos pesados del jazz nacional. Con una consistente discografía de aproximadamente quince grabaciones en papel de líder o colíder, su música bebe de sus orígenes gallegos (el jazz con denominación nacional no tiene por qué mirar exclusivamente al flamenco). Sus creaciones miran hacia el jazz creado en Europa especialmente a partir de finales de los años 60, o lo que es lo mismo, uno de los focos creativos más interesantes en la actualidad. Aunque de origen afroamericano, ahora mismo el jazz se practica en todo el mundo incorporando -en algunos casos- elementos propios de cada lugar.

La primera propuesta internacional del Iruña Jazz Festival fue el Cuarteto Europa, nombre de la formación liderada por el músico gallego. A las órdenes del contrabajista está el suizo Samuel Blaser, que posiblemente esté entre los dos o tres mejores trombonistas del momento. ¿Qué decir de Ramón López? Este alicantino residente en Francia desde hace más de treinta años ha sido baterista de la Orquesta Nacional de Jazz de Francia, sus conciertos lo llevan año tras año a casi cualquier lugar que podamos imaginar -puesto que es una primera figura de la improvisación libre a nivel mundial-, y tiene una discografía más que notable. Todo esto ha tenido su reconocimiento en su ordenamiento como Caballero de las Artes por parte del gobierno galo. En la gira española de 2017 el saxofonista polaco Maciej Obara sustituyó a Dominique Pifarely -integrante inicial del cuarteto-, descubriéndonos a un músico con un enorme potencial. Con cuatro años de historia desde sus inicios y con un repertorio magníficamente desarrollado en sus conciertos, resulta sorprendente que el Cuarteto Europa todavía no haya pasado por el estudio de grabación para registrar su contundencia en directo.

En la música de Baldo Martínez tan importantes como las notas escritas en las partituras son los espacios abiertos a la improvisación. La travesía,Vuelta de tuerca, Tiempo perdido, El puente del estrecho (posiblemente el punto álgido del concierto), La isla de piedra, Viaje a Omsy Sombra (que tuvo el papel de bis más que merecido), dejan asomar a la figura de su creador, pero a su vez son unos magníficos lienzos en los que los integrantes del cuarteto pueden dejar muestras de su imaginación musical.

El grupo no necesitó seguir la habitual estructura de tema - solo - tema - solo… para desarrollar las composiciones. Todo lo contrario, sus estructuras inusuales en el planteamiento -en la mayoría de los casos los desarrollos comenzaron en forma de solo o dúo para dejar aparecer unas bonitas composiciones-, o los cambios presentes en los temas no hicieron bajar ni un ápice la intensidad que el mejor jazz puede mostrar en directo, sino todo lo contrario. Tal y como nos podemos encontrar en las artes que intentan reinventarse para dar lugar a algo nuevo y original, en la receta del Cuarteto Europa hay una reconfiguración de los elementos habituales en el mejor jazz: solos magníficos y muy buenas interacciones, o lo que es lo mismo, un trabajo ímprobo tanto en el primer plano como en el más discreto -pero no menos importante- del acompañamiento.

El resultado fue un concierto para recordar lleno de descubrimientos (quien no tenía la fortuna de conocer a Blaser posiblemente quedó sorprendido por su calidad al trombón;quienes no conocíamos a Obara descubrimos a un saxo de primer nivel), y que sirve para confirmar a Baldo Martínez como una de las figuras a seguir del jazz en España, con una propuesta al nivel de lo mejor del jazz creado en la actualidad en Europa.