Juan Echanove: “Me duele el teatro y, a través del teatro, me duele España”

El actor interpreta a Quevedo en ‘Sueños’, un montaje dirigido por Gerardo Vera

Viernes, 7 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Juan Echanove (i) y Óscar de la Fuente, en ‘Sueños’.

Juan Echanove (i) y Óscar de la Fuente, en ‘Sueños’. (Foto: Ballesteros (Efe))

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Juan Echanove (i) y Óscar de la Fuente, en ‘Sueños’.

madrid- “Me duele España, aunque no soy quién para decirlo, pero me duele el teatro y, a través del teatro, me duele España”, dijo ayer Juan Echanove que interpreta a Quevedo en un montaje dirigido por Gerardo Vera, para quien la obra es un tratado sobre la corrupción: “como un Informe Semanal del siglo XVII”.

Sueños es el título de esta coproducción de la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC), La Llave Maestra y Traspasos Kultur, basada en Los sueñosde Francisco Quevedo, que se representa desde hoy en el Teatro de la Comedia.

La obra Los sueños de Quevedo, una sucesión de textos inconexos llenos de críticas y sátiras de la sociedad del siglo XVII, ha sido convertida en una obra teatral por José Luis Collado;una tarea larga y complicada por la que estuvo “a punto de tirar la toalla”, reconoció ayer Collado en la rueda de prensa de presentación del montaje. Tras la adaptación teatral en 2015 de Los hermanos Karamazov de Dostoyevsky, Echanove, Vera y Collado explicaron cómo han trabajado juntos en esta adaptación que, dijeron, les ha quitado el sueño y cómo el elenco ha formado una “familia”. “Sin grandes elencos no hay grandes teatros”, aseguró Juan Echanove, que recordó cómo la “cruda realidad” del sector hace que a veces los montajes cuenten “con un actor o ninguno”. Por ello, se mostró convencido de que los integrantes del elenco de Sueños y de Los hermanos Karamazov no desearían otra cosa que estar participando en el montaje, porque aunque la estabilidad es a veces “una cadena horrible”, tras estos dos años todos actúan mejor. El director de la obra, exresponsable del Centro Dramático Nacional y Premio Nacional de Teatro 1988, le ha “inoculado del virus del amor teatral”, indicó Echanove, que explicó cómo a la escena “no se viene a racanear sino a temblar”. Porque, dijo, ante el hecho de que un espectador le dedique dos horas de su vida a verle en una obra de teatro, la posibilidad de que decida no volver no le deja dormir.

Con 70 años, Gerardo Vera dice que ya lo ha visto todo y que, por eso, cada vez se refugia más en los textos de Quevedo, al que considera el gran cronista de la realidad española sin adornos, con un discurso “brillante y doloroso sobre la decadencia de un imperio”. Lo que dice Quevedo, defendió el director de la obra, es lo que “tiene que alumbrar el camino en este momento de indignidad moral, cuando todo está tan removido como en el siglo XVII”.

Según Vera, Los sueñoses la obra más personal de Quevedo, una crónica “dolorosa y lúcida de una España presa de la corrupción de las monarquías absolutas de Felipe III y Felipe IV, víctima de la ignorancia, donde la filosofía era esclavizada por la teología”. Una reflexión profunda “que nos hace trasladarnos hasta nuestro tiempo, otra vez la putrefacción”, de tal forma que el director del montaje aseguró que las palabras del autor fallecido en 1645 “sonarán como un mazazo, como un telediario de hoy”.- Efe