El Ayuntamiento se suma a las adhesiones a favor del desarme total de ETA y por las víctimas

Se aprobaron dos iniciativas sobre el final del terrorismo, una de Geroa Bai e I-E y otra de UPN
La Delegación ordena borrar murales de presos

Kepa García Unai Beroiz - Viernes, 7 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Fachada del Ayuntamiento de Pamplona.

Fachada del Ayuntamiento de Pamplona. (Javier Bergasa)

Galería Noticia

Fachada del Ayuntamiento de Pamplona.El salón de plenos estuvo muy concurrido ayer, con gente de la PAH y de IPES Elkartea.

pamplona- A pocas horas de que se materialice el desarme total de ETA, el Ayuntamiento de Pamplona ha decidido sumarse a las adhesiones en favor de la iniciativa que la Comisión Internacional de Verificación ha conseguido llevar a cabo junto a la colaboración de personas, colectivos o entidades de distinta procedencia. En el Pleno celebrado ayer se aprobaron las dos declaraciones presentadas -una de Geroa Bai e I-E que apuesta por “un único acto de desarme unilateral” y la otra por UPN que pone el “foco de atención” en las víctimas y en “condenar” los crímenes de ETA- así como una enmienda del PSN solicitando a la organización terrorista que se disuelva y reconozca el daño causado a todas sus víctimas. No salió adelante otra iniciativa de Aranzadi en la que se pedía al Gobierno español que asumiera responsabilidades por no haber dado los suficientes pasos en la resolución del conflicto.

La propuesta que contó con más apoyos (17 contra 10) fue la tramitada de forma conjunta por Geroa Bai e I-E, que se ajusta al documento que todas las formaciones políticas de Navarra y CAV (excepto PP-UPN), y agentes sociales presentaron el miércoles en Bilbao a pocas horas de que ETA entregue el armamento que aún posee. Por último, se invita al Ejecutivo central y francés “a coadyuvar a la culminación de dicho desarme”. Este punto contó con la abstención de EH Bildu y el apoyo del resto.

A su vez, la iniciativa de UPN fue apoyada en su mayoría de puntos por PSN e I-E, el rechazo de EH Bildu y Aranzadi, y la abstención de Geroa Bai.

Pese a los antecedentes y al ambiente crispado de las últimas sesiones, el debate fue ordenado y cada portavoz pudo exponer sus puntos de vista sin las habituales interrupciones. Este buen tono no evitó que se evidenciaran las profundas diferencias que sigue generando la cuestión y lo difícil que resultará el camino para buscar consensos más amplios, pero también dejó posicionamientos relevantes de cara al futuro y no hace tanto tiempo insospechados, como que Joxe Abaurrea (EH Bildu) planteara abiertamente que algunos murales sobre la dispersión de los presos pueden vulnerar la sensibilidad de víctimas de ETA, lo que no ayuda a superar las consecuencias de la violencia.

También se pudo comprobar que la distancia de UPN con la mayoría municipal sigue siendo insalvable hoy por hoy. El portavoz Enrique Maya defendió su propuesta con el argumento de que era la única que tiene en cuenta a las víctimas de ETA, que en su opinión deberían encargarse de definir la gestión del final del terrorismo. Se refirió en varias ocasiones al documento que algunas asociaciones han hecho público en contra de la iniciativa del desarme, asumiendo como propia su tesis de que supone certificar la impunidad de ETA.

Itziar Gómez (Geroa Bai) consideró que el acto de mañana supone abrir “la puerta del futuro” después de 50 años de violencia y puso en valor que la decisión de ETA de entregar su arsenal se hace sin contrapartidas políticas. Aludió al respaldo social y político a la labor desarrollada por la Comisión Internacional de Verificación y no ocultó las dificultades del camino por recorrer, recordando la reparación y memoria para las víctimas y reclamando mecanismos que garanticen que lo sucedido no vuelva a repetirse. Desde el PSN, Maite Esporrín destacó que el desarme simboliza la derrota de ETA, a quien exigió un reconocimiento del daño cumplido. Sobre las víctimas del terrorismo dijo que no se les puede pedir generosidad con respecto al final de ETA.

Patricia Perales (EH Bildu) consideró que el desarme es una alegría y espera que suponga un punto de partida para el futuro. También agradeció el trabajo de los verificadores y de los que han colaborado en el proceso que concluirá mañana con la entrega de las armas, “pese a las trabas encontradas”, sin olvidarse de las consecuencias que deja la violencia. “Ha habido mucho dolor y queda mucho por hacer por todas las víctimas. Hay que mirar al futuro, pero no podemos olvidar del pasado”, indicó.

Laura Berro fue la encargada de defender la postura de Aranzadi, que aludió a las responsabilidades del Estado en el conflicto y al uso partidista del terrorismo, recordando los hechos ocurridos con la agresión en un bar de Altsasu a dos guardia civiles y sus parejas y a los altercados de hace unos días en el centro de Pamplona. Desde I-E, Edurne Eguino puso en valor la cobertura social que tiene el final de ETA, lamentando que el desarme haya llegado tan tarde.

murales sobre la dispersiónA continuación, se trató una iniciativa de EH-Bildu sobre la orden de borrar los murales contra la dispersión de los presos, pintados por un grupo de vecinos del Casco Viejo en varias ubicaciones. En los murales se visualizan las siluetas de cinco vecinos del barrio y las prisiones donde permanecen encarcelados. Han sido eliminados después de que llegara una requerimiento de la Delegación del Gobierno de obligado cumplimiento. Aunque estuvo a punto de torcerse el ambiente cordial tras una intervención subida de tono de Eduardo Vall (PSN), quedó claro que la mayoría de grupos está en contra de la dispersión por lo que supone de carga añadida para internos y familiares. Y que su presencia puede generar malestar en las víctimas de ETA, como reconocieron varios portavoces tras haberlo mencionado Eguino en su primera intervención.

En el capítulo “ruegos”, UPN y PSN pidieron que la colocación de placas de homenaje a los fusilados en el Zaguán se traslade a otra fecha que no sea Viernes Santo.

Últimas Noticias Multimedia