Putin rearma a Siria ante la “agresión”, que amenaza el deshielo con EEUU

Rusia refuerza las bases sirias y envía una fragata tras avisar de los graves efectos en la estabilidad internacional

Sábado, 8 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Un manifestante sujeta en Ankara un ataúd simbólico en solidaridad con las víctimas de Jan Shijún.

Un manifestante sujeta en Ankara un ataúd simbólico en solidaridad con las víctimas de Jan Shijún. (Foto: Efe)

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Un manifestante sujeta en Ankara un ataúd simbólico en solidaridad con las víctimas de Jan Shijún.

moscú- Rusia denunció en la ONU que el reciente ataque de EEUU en Siria es un “acto de agresión ilegítimo” y advirtió de las consecuencias “extremadamente graves” para la estabilidad internacional que pueden tener esas acciones. “Se trata de una flagrante violación de la ley internacional”, afirmó el representante ruso ante el Consejo de Seguridad, Vladimir Safronkov, en una reunión de urgencia para analizar el conflicto sirio. Safronkov, en una intensa intervención ante el Consejo, expresó la “fuerte condena de su país por estas ilegítimas acciones” en contra de “la soberanía territorial” de un país.

El representante ruso aprovechó para criticar a los gobiernos de EEUU, Reino Unido y Francia por tener “una paranoica idea” para derrocar “al Gobierno soberano de Siria”, y echó en cara a esos tres países sus “acciones no diplomáticas”. La acción de EEUU, agregó, “sólo puede facilitar el fortalecimiento del extremismo”.

El presidente ruso, Vladímir Putin, calificó de “agresión” el bombardeo, que amenaza el incipiente deshielo entre el Kremlin y la nueva administración norteamericana de Donald Trump. El presidente ruso “considera que los ataques estadounidenses en Siria son una agresión contra un Estado soberano y una violación del derecho internacional, por si fuera poco, con un pretexto inventado”, dijo Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin.

El Kremlin considera que el ataque químico perpetrado el pasado martes en la localidad siria de Jan Shijún, en el que murieron más de 80 personas, era la excusa que andaba buscando Washington para bombardear Siria, algo a lo que nunca se atrevió el anterior presidente estadounidense, Barack Obama. De esa forma, según Putin, EEUU querría “desviar la atención de la comunidad internacional sobre las múltiples víctimas entre la población civil en Irak”, donde tropas estadounidenses apoyan a las fuerzas de seguridad iraquíes en la operación contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Pero Moscú no se limitó a la retórica antiamericana, ya que decidió suspender de inmediato el acuerdo de coordinación militar con EEUU para evitar incidentes aéreos en Siria, en vigor desde el pasado año. También adelantó sus planes de reforzar la defensa antiaérea siria ante futuros ataques y advirtió de que las baterías antimisiles rusas que garantizan la defensa de las dos bases aéreas funcionan las 24 horas. Además, la novísima fragata Almirante Grigórovich, equipada con misiles de largo alcance Kalibr, los más utilizados por el Ejército ruso para atacar las posiciones yihadistas, regresó al Mediterráneo con destino al puerto sirio de Tartus, donde desde la Guerra Fría Moscú mantiene una base.

El Kremlin considera que el ataque lanzado desde buques estadounidenses desplegados en la zona daña el proceso de paz al suponer una clara violación del cese del fuego en vigor desde el 30 de diciembre y del que Rusia y Turquía, junto con Irán, son garantes.

También lo considera un nuevo intento de debilitar al régimen del presidente sirio, Bashar Al Assad, que desde la intervención rusa en 2015 logró tomar la iniciativa en la guerra contra la oposición armada, lo que únicamente beneficia a los terroristas.

El primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, fue más allá al acusar a EEUU de conducir la situación “al borde de un enfrentamiento (militar) con Rusia”. - D.N.

las reacciones

División en los países árabes

Apoyo a EEUU. Los países árabes se dividieron ayer en su respuesta al bombardeo de EEUU, mientras que Egipto e Irak no hicieron mención al ataque, que tan solo fue condenado por Damasco y los rebeldes yemeníes. Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait, Catar y Baréin apoyaron a Washington de forma expresa y consideraron al Gobierno de Bashar al Assad como responsable del ataque estadounidense, en respuesta por el supuesto ataque químico del martes. Las diferencias de criterio acerca del conflicto sirio llevó recientemente a enfriar las relaciones entre Egipto y Arabia Saudí, dos pesos pesados de la región.