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La Fiscalía pedía 18 meses para el letrado

Absuelto un abogado de falsificar la firma de su procurador, porque este dijo que le autorizó a hacerlo

La Fiscalía pedía 18 meses de cárcel para el letrado pamplonés, por un recurso que presentó con una firma simulada
El procurador renunció a dicha causa 3 días antes

Enrique Conde - Sábado, 8 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Sala de togas para abogados en el Palacio de Justicia.

Sala de togas para abogados en el Palacio de Justicia. (MIKEL SAIZ)

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Sala de togas para abogados en el Palacio de Justicia.

PAMPLONA. La sentencia es absolutoria pero por el repertorio de argumentos que utiliza el juez no resulta tan sencillo de deducir, ya que son fundamentos más propios de un fallo condenatorio de no ser por un hecho: que el profesional al que se le falsificó su firma en un escrito judicial dijo que había autorizado al acusado para ello. El autor de la rúbrica simulada era un abogado colegiado en Pamplona que ha resultado absuelto en el Juzgado de lo Penal número 4 de un delito de falsedad documental por el que la Fiscalía le pedía una pena de 18 meses de cárcel y una multa. El firmante suplantado no era otro que el procurador con el que habitualmente trabaja.

Según la sentencia, el 1 de febrero de 2013, el acusado, en su condición de abogado, presentó en el seno de una ejecutoria del juzgado de lo Penal 3 de Pamplona un recurso de reforma en el que interesaba la suspensión o, subsidiariamente la sustitución de la pena de cárcel impuesta al condenado por otro tipo de medida. Previamente, el letrado acusado, por sí o a través de otra persona, había falsificado la firma de un procurador para, de ese modo, simular ante el juzgado que el referido procurador estaba interviniendo en la presentación del recurso de reforma. Esa falsificación, advierte el juez, se produjo con la autorización expresa del procurador. El 29 de enero de 2013, es decir tres días antes, este había presentado un escrito en la misma causa en el que renunciaba a la representación del condenado por la incompatibilidad con los letrados de la defensa. Dicha renuncia no se había tramitado a la hora de presentar el escrito por el abogado.

alegación sorpresivaHasta aquí los hechos que se dan por probados. Luego, el magistrado expone los fundamentos de la sentencia y en los mismos recuerda que el acusado alegó en la vista “que él no fue el autor del escrito de recurso, ni de su firma, ni de su presentación en el juzgado” y que dicha alegación es “sorpresiva y contraria” a los “variados escritos” que durante el curso de la instrucción había realizado, “en los que no discutía dicha autoría. No una, sino en varias ocasiones, el letrado, sin nada que ocultar, reconoció la presentación del escrito que por él iba firmado”. Y el juez añade que “esta alegación pugna con las normas de la lógica pues, un letrado, de enterarse que alguien presenta un escrito en su nombre sin su autorización, con toda seguridad interpondría la denuncia penal correspondiente”. En todo caso, señala el juez, el escrito de recurso es igual a todos los presentados por dicho despacho profesional en las ejecutorias en las que solicitan que sus clientes no ingresen en prisión. “La autoría del escrito queda fuera de toda duda”, razona el juez.

EL PROCURADOR da un GIRo AL PROCEDIMIENTOEste también ve acreditado que se falsificó la firma del procurador. Pero si bien, a través de la prueba documental, el procurador manifiesta que la firma que figura “no es la suya”, luego en la vista precisó que “solo dijo que no era su firma, no que la hubieran realizado sin su consentimiento”. El juez abunda en que el hecho de que tres días antes el procurador hubiera presentado un escrito para renunciar a la representación en dicha causa, “arroja un manto de dudas sobre la posibilidad de que el escrito de recurso fuera presentado, pese a simular su firma, con su autorización”. El fiscal preguntó al respecto al procurador y, según el juez, “contestó de forma un tanto vaga, pero concluyente. Señaló que es costumbre que se autorice a firmar por él a los abogados con los que trabajo y a otros procuradores, por si acaso no se encuentra en los juzgados y es necesario o urgente presentar escritos”.

Dijo que “en este caso autorizó a firmar el escrito con su nombre hasta que no se formalizase la renuncia, que cuando lo autoriza lo hace de forma genérica por si no está para que se presente el escrito de recurso y que, cuando renuncia, hasta que no hay otro procurador sigue asumiendo la representación”. Por lo tanto, reconoce el juez, “en la vista se ha producido un giro fundamental en este procedimiento pues el procurador, de forma reiterada, ha señalado que la falsificación de su firma se produjo con su autorización expresa”.