Por fin

La curiosidad de aprender euskera

por javier arizaleta - Sábado, 8 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

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La entrada de la Korrika en Estella-Lizarra fue triunfal se mire por donde se mire. Aquel gentío corriendo por el euskera hay que entenderlo también por la incertidumbre que muchos quieren echar sobre este idioma. Más cuando varias localidades de Tierra Estella han dado el paso firme de pasarse a la zona mixta tras varias décadas de impedimentos y muchos chantajes sobre lo que supondría una sociedad dominada por quienes hablen euskera. Pero la realidad es otra. El euskera es un idioma castigado tradicionalmente por quienes han gobernado al mismo tiempo que lo usaban -y todavía lo siguen haciendo desde la oposición en la que les dejaron la urnas- como parapeto donde ocultar sus vergüenzas. Pero no nos dejemos engañar: la Korrika es una herramienta necesaria precisamente porque el euskera sigue marginado. Que los próximos funcionarios de nuestros administraciones sepan euskera no es más que una simple evolución necesaria y justa si atendemos a los intereses culturales de los navarros y navarras. Vamos a ver con este pasito adelante que han dado algunos localidades cómo el euskera regresa a lugares donde fue sacado a la fuerza. Que los pocos o muchos vascoparlantes se puedan dirigir en euskera, debería ser un motivo de alegría más que de temor. La entrada triunfal de la Korrika en Estella-Lizarra tampoco tapó otras más silenciosas que recorrieron nuestra Merindad desde que entró por Zúñiga y salió por Azagra. El eco del “tipi tapa, tipi, tapa...” queda en el recuerdo. Hará buena falta recordarlo cuando vuelvan los de siempre a decir que total para qué: pues para que los que todavía no lo sabemos tengamos por fin la curiosidad de aprenderlo.