La única, otra vez sin final

decepción ganan al barcelona, pero pierden contra el cisneros (10-17) y entierran sus opciones de ascenso

Iñaki Sevillano Mikel Saiz - Domingo, 9 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:12h

Las jugadoras de La Única se concentran antes del partido contra Cisneros.

Las jugadoras de La Única se concentran antes del partido contra Cisneros.

Galería Noticia

Las jugadoras de La Única se concentran antes del partido contra Cisneros.Lucha por el balón en el partido contra Barcelona Enginyers.
“Más que juego en sí, el equipo ha dado la cara por empuje y ganas” “Si el partido hubiera sido más largo, habríamos dado más guerra todavía”

Pamplona- Una vez más el sueño tornó en pesadilla. De nuevo derrotadas en la Fase de Ascenso a División de Honor. La Única perdió ayer sus opciones de ser la vencedora del torneo e integrarse en la máxima categoría del rugby nacional al caer derrotada ante el Cisneros por 10 a 17, máximo favorito de la Fase y bestia negrade las navarras. La Única deberá afrontar hoy el partido por el tercer y cuarto puesto ante el Universitario Sevilla.

Ya es la tercera vez consecutiva en la que La Única se estrella contra el muro. Y eso que el optimismo permaneció intacto después de la victoria en el partido previo ante el Barcelona Enginyers. Todo gracias a una primera parte digna de elogio donde el planteamiento dio sus frutos y zanjó una meritoria remontada de los primeros, y a la postre únicos, tres puntos de los visitantes. Una reacción que resultó imposible de atajar para las catalanas, que no pudieron sobrepasar la férrea línea defensiva y se vieron castigadas con un resultado final de 12 a 3.

La primera de las finales fue superada con éxito. Hecho indispensable, ya que de no haber ganado al Barcelona, La Única no habría podido optar más que a posiciones de poco mérito. Esperaba el Cisneros de Madrid, verdugo de las navarras el año pasado. Un rival al que nadie quería y todos temían, que se había deshecho sin mayores problemas en su primer partido del Unizar Zaragoza.

Martín Oreja

Entrenador de La Única

Ainhoa Díaz ‘Txangi’

Capitana de La Única

La amenaza de un choque de extrema dureza y exigencia se cumplió nada más discurrir los primeros minutos. El juego fue básicamente restringido al campo de La Única, la cual a duras penas podía ahogar la presión de su rival y enlazar más de tres transiciones con sentido. La calidad individual del Cisneros finalmente acabó rompiendo la resistencia blanquiverde y los ensayos se sucedieron sin remedio. 0-12 al descanso, una losa de excesivo peso para ser levantada en una segunda parte de tan ínfima duración.

Pero sin dar lugar a la rendición anticipada, las jugadoras de La Única doblaron su intensidad en la reanudación del partido y sorprendieron a su rival, que ya se veía vencedor y auguraba una segunda mitad plácida y sin apuros.

El primer ensayo de las locales convertido por Irene estimuló el ánimo de ambos conjuntos y de las decenas de aficionados que con sus cánticos hicieron olvidar la desventaja y avivaron la esperanza de la remontada. Pero, a pesar de que las navarras lograran durante el último periodo el doble de puntos que sus oponentes (10 a 5), el reloj mudó en el mayor impedimento para conquistar el billete a la final.

Martín Oreja, entrenador de La Única, reconoció la “superioridad” de Cisneros y que “jugaron muy bien” y que su equipo más que “por juego en sí” dio la cara por “empuje y ganas”, dado el hecho de jugar en casa. A pesar de todo manifestó que se sentía “contento”, ya que según su opinión sus jugadoras “lo dieron todo y no se les puede pedir más”. Respecto al próximo partido contra Sevilla destacó que ve al rival “mejor que el año pasado”, pero que espera conseguir “un buen resultado”.

Por su parte, Ainhoa Díaz Txangi, capitana de La Única, afirmó que la victoria en el primer partido sirvió para salir con una mayor “motivación”, pero que el Cisneros era de “un nivel superior”, aunque destacó que las sensaciones fueron “buenas” y que su rendimiento fue “mejor que el año pasado”, ya que “si el partido hubiera sido más largo” habrían dado “más guerra todavía”. “Al final del partido nosotras teníamos el control y con 10 minutos no sé que habría pasado”, manifestó Txangi.