Ignacio Lloret escritor

“El amor es el gran asunto de la literatura”

En su nuevo libro, ‘La pequeña llama del día’, el protagonista es un Yo-Narrador que realiza un recorrido por medio centenar de obras literarias, sus personajes y sus tramas

Ana Oliveira Lizarribar Iban Aguinaga - Domingo, 9 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:12h

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pamplona- En cada episodio de este volumen editado por Eunate, Ignacio Lloret (Barcelona, 1968) trata un aspecto distinto de la relación entre los seres humanos y de la de estos con el resto de seres vivos. La pequeña llama del día es también un encuentro en el que Narrador y Lector hablan de literatura como un pretexto para conversar sobre la vida.

¿Por qué un libro sobre el amor?

-Bueno, no es sólo sobre el amor. También es un libro sobre la vida y la muerte, sobre las relaciones entre los seres humanos y las de estos con los demás seres vivos. Aunque es cierto que todos esos temas pueden englobarse dentro del término Amor, entendido en un sentido amplio. Es el gran asunto de la literatura.

¿Qué técnica ha empleado, en qué historias se ha apoyado para ello?

-Con La pequeña llama del día me he planteado varios desafíos al mismo tiempo. En primer lugar, he querido contar algo de una manera distinta. La idea ha consistido en narrar una serie de historias inventadas, desarrollar unos hilos argumentales de ficción a través de la crítica de 50 obras literarias. Además, me he propuesto insertar un conjunto de observaciones sobre los temas que he mencionado más arriba. Por último, he querido dotar a todo eso de un ritmo concreto por medio de un diálogo permanente entre el Yo-Narrador y el Lector. En definitiva, La pequeña llama del día es una combinación de cuatro registros: relato, reflexión, conversación y comentario de libros.

¿Ha sido complicado cuadrar todo eso en un mismo texto?

-Lo más difícil ha sido encontrar el libro adecuado para cada episodio. Y es que el proceso consistía en hallar la obra que me sirviera para respaldar la reflexión de cada capítulo. Es decir, no se trataba de escoger 50 títulos y añadir después una historia y unas observaciones, sino al contrario. Esas obras estaban desde el principio al servicio de lo otro.

¿Qué pretendía con el recurso del Lector? ¿Es una especie de estructura mayéutica?

-Algo así. Como te decía antes al mencionar los cuatro registros, con la Conversación he querido crear un tono y un ritmo concretos a lo largo de todo el libro. Un ambiente de diálogo. Claro que también hay una evolución en la figura del Lector. Al principio interviene sobre todo para hacer preguntas, cuestiones más bien retóricas. Más adelante, comenta más que inquiere, y al final ese personaje funciona como un elemento desencadenante de los desenlaces que doy a las líneas narrativas.

¿Por qué esas 50 obras en particular?

“Es una combinación de varios registros: relato, reflexión, conversación y comentario de libros”

“Me interesaba mucho el aire melancólico de ‘El Principito’ para terminar ‘La pequeña llama del día”

-Aparte del motivo que he señalado antes, es decir, apuntalar con referencias literarias ajenas mis propias reflexiones, he querido seleccionar obras de distintos géneros: novelas, poemarios, libros de relatos, diarios, biografías, ensayos, etc.

En relación con los títulos elegidos, dame algún ejemplo de tres o cuatro personajes que admiras y que desearías haber creado tú.

-Jason Compson, de El ruido y la furia;William Stoner, de Stoner, y Mrs. Ramsay, de Al faro.

Empieza con ‘Carol’ y terminas con ‘El pequeño príncipe’. ¿Por qué?

-Lo de Carol fue por casualidad, quizá porque estaba leyendo esa novela de Patricia Highsmith los días en que empecé el libro. En cuanto a El Principito, me interesaba mucho su aire melancólico para terminar La pequeña llama del día.

Volviendo al tema del amor, ¿cree haber llegado a un momento de su vida en que está facultado para abordar grandes asuntos como ese?

-La evolución o la experiencia del escritor no se mide tanto en función de los temas que puede abordar en sus libros, sino de las diferentes formas en que es capaz de hacerlo. En ese sentido, pienso que ahora dispongo de más recursos para encontrar nuevas maneras de contar.

Este libro también es un compendio literario, nos acerca a diferentes autores y sus creaciones. Nuevamente, la literatura como tema. ¿Es una de sus mayores inquietudes?

-Sin duda. Me interesa en su doble faceta: como forma de crear historias y como asunto sobre el que reflexionar.

¿A quién le recomienda esta lectura en particular?

-A todo aquel que quiera hacerse con una especie de catecismo laico, un libro de mesilla de noche al que necesite volver una y otra vez para releer pasajes que le emocionen por su lucidez o por su belleza.