Mesa de Redacción

El pacto del humo, un viaje a ninguna parte

Por Joseba Santamaria - Domingo, 9 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:10h

es difícil de entender cómo se puede alcanzar el nivel de torpeza política al que han llegado UPN y PP en la escenificación del pacto para apoyar los Presupuestos de Rajoy. Un largo periplo mediático amenazando con no apoyar esos Presupuestos para acabar firmando un acuerdo que no tiene ningún compromiso concreto para Navarra. No sólo eso, sino que además UPN ha terminado firmando el apoyo de sus dos diputados a unos Presupuestos que recortan un 28% la inversión del Estado en Navarra y que las dotaciones económicas que contienen son en su mayor parte para afrontar compromisos de pago pendientes de obras anteriores que ya habían acordado previamente el vicepresidente Manu Ayerdi y el ministro De la Serna. Aparte de eso no hay nada, apenas buenas intenciones de futuro. Sólo humo. Lo peor es que el viaje a este fiasco político ha sido un empeño del propio Esparza. Porque UPN iba a terminar apoyando esos Presupuestos sí o sí. No tenía alternativa posible. Y como estaba previsto, ha ocurrido finalmente. Pero entremedio se ha metido en un berenjenal absurdo que va a lastrar la capacidad política de Esparza y de UPN de ahora en adelante. Porque es difícil de comprender cómo una vez que se pone en marcha un supuesto proceso de negociaciones presupuestarias con el PP y ya se debe saber que en ese acuerdo final no hay absolutamente nada, comparezca Esparza públicamente para anunciar a bombo y platillo un pacto que menos de 24 horas después el ministro Montoro dejó en gua de borrajas en cuanto hizo público el contenido de los Presupuestos del Estado en Navarra para 2017. Y eso que poco antes de que Esparza anunciara su pacto otro ministro, De Guindos, ya había enfriado en Pamplona las expectativas sobre la vuelta al proyecto original del TAV, paralizado desde 2013 por UPN y PP. Esto es, Esparza sabía que estaba anunciando humo y que al día siguiente iba a firmar un acuerdo vacío de contenidos, pero siguió adelante porque no tenía posibilidad de dar marcha atrás y no votar esos Presupuestos pese a que castigan la inversión del Estado en Navarra, no recogen ninguna de sus propias demandas y encima exigen un pago por el Convenio Económico de 626 millones, una cantidad muy por encima de la que han calculado los técnicos de la Hacienda Foral, tras retener otros 82 millones más sin ningún sustento legal en los ajustes del IVA. Un viaje de Esparza y de UPN a ninguna parte. Ya he escrito antes que, a mi juicio, a UPN, PP y PSN les está lastrando hacia la inutilidad política su oposición exagerada, fuera de tono, sobreactuada y manipuladora. Y también una estrategia de comunicación burda y centrada básicamente en repetir un día tras otro las mismas mentiras con la inútil esperanza de que calen en la sociedad navarra. El ejemplo de este fiasco del pacto de Presupuestos -con Ana Beltrán de convidada de piedra- sólo ratifica que una oposición política seria y eficiente exige posiciones, actitudes y discursos más responsables y próximos a los intereses generales de Navarra que los que han mostrado hasta ahora. Por ese camino agresivo y bronco, Esparza se ha metido él solo en la boca del lobo. Será por eso o porque se ha sentido excluido de protagonismo allí perdido en Madrid con Salvador, el diputado Iñigo Alli se escaqueó de la foto de la firma de este pacto político que perjudica a Navarra. En política no existen las casualidades.