Egipto declara la guerra a la yihad

El estado de emergencia se prolongará tres meses
La minoría cristiana vuelve a estar amenazada por Estado Islámico

Azza Guergues - Martes, 11 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

tanta- Egipto declaró ayer el estado de emergencia, que se prolongará durante tres meses, mientras despedía a las víctimas mortales de los atentados yihadistas que golpearon el domingo las catedrales de las ciudades de Tanta y Alejandría.

Tras los dos atentados de este domingo en Tanta y Alejandría, el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, ordenó al Ejército desplegarse y proteger las instalaciones vitales en todas las provincias. Además, el mandatario anunció el establecimiento del estado de emergencia por un periodo de tres meses para “proteger” el país.

El Consejo de Ministros ratificó ayer la decisión tomada por Al Sisi y pidió a las Fuerzas Armadas y la Policía que adopten las medidas necesarias para hacer frente a los peligros del terrorismo y su financiación y que preserven la seguridad en todo el país.

El estado de emergencia solo estaba vigente en la actualidad en una zona limitada del norte de la península del Sinaí, donde el Ejército se enfrenta a la filial egipcia del EI desde 2013.

Los atentados de Tanta, a 120 kilómetros al norte de El Cairo, y de Alejandría, en la costa mediterráneas, causaron la muerte de 45 personas y heridas a más de 100, de las que una decena permanece hospitalizada en estado grave.

Por otro lado, las imágenes de duelo se repitieron ayer en el monasterio de Marmina, en Alejandría, durante el funeral de siete de los cristianos coptos que perdieron la vida el domingo en esta ciudad, junto a otros diez fieles, cuando participaban en la celebración del Domingo de Ramos en la catedral de San Marcos.

En medio de intermitentes llantos y continuos suspiros, y con una ausencia total de responsables políticos, los familiares de las víctimas les dieron su último adiós.

En Tanta, donde perdieron la vida 28 fieles, optaron por enterrar a sus muertos esta madrugada y en el interior del complejo catedralicio.

Uno de los clérigos de la catedral de San Jorge, Musa Wasif explicó que solicitaron permiso al Gobierno para convertir la sala donde han sido sepultados en “un santuario dedicado a los mártires”.

Un día después de la tragedia, las tiendas en Tanta, capital de la provincia de Al Garbiya, volvieron a abrir sus puertas, entre ellas los comercios cristianos que ayer cerraron con motivo del Domingo de Ramos, día festivo para los cristianos egipcios, que representan entre un 10% y un 12% de la población.

Rimón, un copto de 39 años que tiene una tienda de juguetes frente al templo de San Jorge reabrió su negocio ayer por la mañana. “Gracias a dios todo está tranquilo, no tenemos miedo e intentamos vivir con normalidad”, dijo Rimón frente al lugar que ayer fue escenario de duras escenas de dolor. No obstante, no ocultó que el “día sangriento y tremendo” que vivieron ayer los cristianos egipcios “ha dejado una huella psicológica” que será difícil de borrar.

Asimismo, el resto de iglesias de Tanta recibió esta mañana a decenas de fieles cristianos para participar en la misma del Lunes Santo, en medio de una notable presencia de agentes de seguridad, aunque menos intensa que la observada el domingo, tras los ataques terroristas.

víctimasEl ISIS reivindicó casi inmediatamente los dos atentados suicidas con terroristas con chalecos explosivos, que se cuentan entre los más mortíferos contra la minoría cristiana de Egipto -que vuelve a estar amenazada- en la historia reciente.

“Escuadrones del Estado Islámico llevaron a cabo los ataques contra dos iglesias en Tanta y Alejandría”, rezaba un comunicado difundido por la agencia de noticias Amaq, órgano habitual de los grupos yihadistas en las redes sociales, en el que se anunciaban nuevas acciones terroristas en el país árabe.

La minoría copta ha sido blanco de ataques sectarios y terroristas en los últimos año.