Trump desafía a Rusia y Corea

El secretario de Estado de EEUU llega a Moscú con un ultimátum para Putin en Siria: “O Al Asad o nosotros”
Acusa a Rusia de encubrir el ataque químico
Washington envía un portaaviones a aguas coreanas

Miércoles, 12 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

El portaaviones de propulsión nuclear ‘USS Carl Vinson’ y su grupo de ataque fue enviado a aguas cercanas a Corea del Norte en respuesta a su lanzamiento de un misil el miércoles.

El portaaviones de propulsión nuclear ‘USS Carl Vinson’ y su grupo de ataque fue enviado a aguas cercanas a Corea del Norte en respuesta a su lanzamiento de un misil el miércoles.

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El portaaviones de propulsión nuclear ‘USS Carl Vinson’ y su grupo de ataque fue enviado a aguas cercanas a Corea del Norte en respuesta a su lanzamiento de un misil el miércoles.Tillerson (c) posa con los miembros de la guardia de Seguridad de la Marina en la embajada estadounidense en Moscú. Fotos: Efe

Moscú- La creciente tensión bélica tras el desafío de EEUU a Rusia, a quien conminó ayer a sumarse a alianza contra el régimen sirio, y a Corea del Norte, con el envío de un portaaviones nuclear hacia la península coreana, está provocado inquietud en la comunidad internacional, que teme una escalada militar en zonas calientes del planeta.

El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, llegó ayer a Rusia con un ultimátum para su presidente, Vladímir Putin, al que instó a elegir entre el régimen sirio de Bachar al Asad y una alianza con Occidente. Tillerson, el primer alto funcionario de EEUU que visita este país desde la llegada al poder de Donald Trump, puso en duda que la alianza con Al Asad e Irán sirva a los intereses de Rusia. “¿Es esa una alianza a largo plazo que sirve a los intereses de Rusia o preferiría unirse a EEUU, junto con otros países occidentales y de Medio Oriente, para resolver la crisis en Siria?”, declaró antes de partir hacia Rusia.

Tillerson, que participó en Italia en una reunión de Exteriores del G7 y acordó con la primera ministra británica, Theresa May, “presionar” a Rusia, subrayó que “el reinado de la familia Al Asad está llegando a su fin”. Desde el presunto ataque químico del pasado martes en la provincia siria de Idleb, del que Occidente culpa a Damasco, Tillerson no ha dejado de acusar a Rusia de ser responsable “moral” de la muerte de casi un centenar de civiles.

En opinión de Washington, Rusia ha incumplido el acuerdo de eliminación de armas químicas en Siria, que evitó en 2013 una invasión estadounidense y que fue forjado prácticamente bajo mesa por Putin y Al Asad. Al mismo tiempo, aunque aseguró que Washington guarda en la recámara un nuevo bombardeo contra objetivos sirios, afirmó que para la Casa Blanca es prioritaria la lucha contra Estado Islámico.

Los otros países del G7 no sólo rechazaron nuevas sanciones contra Moscú, como proponía el Reino Unido, sino que abogaron por una solución diplomática para el conflicto, admitiendo que sin Rusia e Irán no hay arreglo posible. Mientras, Putin dejó claro que no dará su brazo a torcer al responder a las acusaciones alertando sobre que, según los datos en su poder, se preparan nuevas “provocaciones” de ataques químicos en Siria para responsabilizar a Al Asad. “Se proponen colocar algún tipo de sustancia y culpar a las autoridades sirias”, aseguró. De hecho, el Estado Mayor ruso afirmó de que los terroristas ya están transportando sustancias tóxicas a la zona de Guta Oriental, el oeste de Alepo, y Jan Shijún, donde tuvo lugar el ataque químico.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos denunció ayer que aviones del Ejército sirio lanzaron barriles bomba contra zonas bajo control rebelde en la provincia de Hama, un día después de que EEUU dijera que su uso podría llevar a nuevos bombardeos estadounidenses. “Si gaseas a un bebé, si lanzas un barril bomba a gente inocente (...) verás una respuesta de este presidente”, advirtió el lunes el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer.

Funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional de Trump aseguraron ayer a la prensa que tienen “pruebas fisiológicas” de que el régimen sirio usó gas sarín contra la población el pasado martes. Asimismo, EEUU ha confirmado la autenticidad de fuentes externas que prueban que un caza sirio lanzó el ataque con gas, agregaron. Del mismo modo, argumenta que, teniendo en cuenta la relación de décadas entre las fuerzas armadas sirias y rusas y que militares de ambos países operaban en la base aérea de Shayrat, es difícil creer que Moscú no tuviera conocimiento previo del ataque. A su juicio, no hay pruebas que sostengan la versión siria y rusa de que las muertes por exposición a un químico neurotóxico se produjeron tras el bombardeo de una fábrica de armas de un grupo yihadista.

similitudes con irakPutin, por su parte, destacó que la situación creada tras el ataque le recuerda a la invasión de Irak en 2003, “cuando los representantes de EEUU en el Consejo de Seguridad mostraron las supuestas armas nucleares encontradas en Irak”. “Después de eso comenzó la campaña en Irak, que terminó con la destrucción del país, un aumento de la amenaza terrorista y el surgimiento del Estado Islámico”, señaló.

Rusia insistió en que Siria no tiene armas químicas y garantizó la seguridad de los expertos internacionales que quieran desplazarse al aeródromo de Shayrat, en la provincia de Homs, desde el que supuestamente tuvo lugar el ataque de Idleb, según EEUU. Además, recordó que la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) confirmó la destrucción de dichos arsenales y que las únicas dos instalaciones, de un total de 12, donde es imposible confirmar su eliminación, están bajo control opositor.

Moscú lamenta que Washington haya acusado a Damasco “sin pruebas”, cuando en dicha zona opera el Frente al Nusra y hay numerosos casos de uso de armas químicas por parte de grupos terroristas.

Mientras Putin daba una de cal, la Cancillería rusa daba otra de arena al expresar su deseo de que la visita de Tillerson sirva para normalizar las relaciones con EEUU. Y culpó de que las relaciones “atraviesen su momento más complicado desde el fin de la Guerra Fría” a la anterior Administración de Barack Obama. Tillerson se reunirá hoy con el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, aunque no se descarta un encuentro con Putin en el Kremlin. - D.N.

el bombardeo

Turquía confirma que fue gas sarín

Análisis. Los exámenes de laboratorio realizados en Turquía han confirmado “sin duda” el uso de gas sarín en el ataque de Jan Sheijun, según informó el Ministerio de Sanidad. Unas cien personas perdieron la vida en dicha acción, atribuida al régimen de Al Asad, que, sin embargo, alega que bombardeó un depósito de los rebeldes con armamento químico. Parte de las víctimas fueron trasladadas a Turquía, donde los análisis de sangre y orina confirmaron la presencia de un ácido vinculado al gas sarín. Turquía cree que el régimen sirio aún posee armas tóxicas pese a su compromiso con la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas.