Justicia en Pamplona

Mikel de Elguezabal - Miércoles, 12 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Ongi etorri ta Zorionak Romanak Generala! Bienvenuto et auguri Generale Romano! Veritas est, es verdad, estoy/soy el más contento del Casco Viejo de la milenaria Iruña y apuesto por el bien de ese emprendimiento faraónico del nuevo hotel Pompaelo.

Somos unos fans de la libre empresa y de las familias libres e independientes del planeta, sin ver religión o raza.

Jamás querremos un edificio abandonado en medio de la villa. Eso, según William Bratton (exasesor de seguridad en NYC y paradigma para Caracas), es nicho de delincuencia y decadencia social, y por ende mejor es desarrollar cada espacio urbano.

Me alegran los empleos formales y bien pagados que genera, los impuestos por bebidas de su bar, y más por rellenar un vacío urbano y darle más vida a la bella ciudad, no importa si los que apuestan por ello sonmea-playas y/o roba-setas. El único detalle que converso con los visitantes del mundo, de otra madera moral y espiritual, es que nace mal un proyecto si es pisoteando, física, moral y económicamente a los vecinos, pequeños o grandes, da igual.

Hasta ahora hemos tenido poquísima receptividad en nuestro justo reclamo por la obras del nuevo hotel de la plaza Consistorial, ni con la promotora ni con las autoridades municipales, responsables de los permisos, vigilancia y control de las obras. Antes, en este diario apareció una propuesta en caso de que se opte por derribar el polémico monumento a los Caídos, y lo mantengo en pie como le dije al llamar al alcalde Asiron cuando pasaba entre la maquinaria pesada y la suciedad delante de muestra única entrada: “Joseba, -le grité-, debemos hablar, te he pasado fax, burofax, mail, instancias y no respondes”. “No sabía nada, pero tienes derecho a ir al Pleno o a la comisión de Urbanismo a explicar tus propuestas y reclamos”. Igual tuve que cazar al arquitecto de la obra del hotel, un guipuzcoano, y le imploré: “Fernando, te mandé fax, burofax y mails para reuniones y no vienen, te ruego transmitas a las promotoras una nueva reunión con la propiedad de nuestro local, los abogados y asesores legales, el alcalde, el defensor del pueblo que ya tiene el caso, el notario Pitarque que lo verifique, incluso la prensa...”. Fernando se comprometió a pasar el mensaje a las promotoras del hotel. Sólo quiero justicia para poder continuar aportando a Navarra cultura, educación, salud, como emprendedor, ciudadano, escritor o inventor científico, porque... hay licencias de obra, no licencias para matar ruiseñores o familias emprendedoras. Jamás y nunca cejaré.