a la contra

Paternalismo no pedido

jorge nagore - Miércoles, 12 de Abril de 2017 - Actualizado a las 08:48h

UPN y PPN no solo han hecho acopio de todo lo que suponen emocionalmente los asesinatos, el terror y la extorsión de ETA durante 50 años, autoerigiéndose en los únicos que al parecer la han padecido y en los únicos dignos de ningún reproche, sino que también son capaces de reclamar a los demás cómo deben actuar ahora y calculo que hasta el 2100. Igual que a finales de los 70, 80 y 90 la autodenominada izquierda abertzale fagocitaba todos los movimientos sociales que le venían bien, UPN y PPN llevan ya años instalados en su trono moral, por el cual quien no habla, escribe, piensa, actúa y reflexiona exactamente igual a como lo hacen ellos en relación a cualquier tema que tenga que ver con ETA, su entorno pasado, presente y futuro y los temas colindantes que ellos consideren que les encajan no son merecedores de nada, ni de su visto bueno, amén. Ahora le ha pasado a Ainhoa Aznárez, que el sábado en Baiona se cruzó con un expreso de ETA y reconocido asesino, le dijo que lo que ETA tenía que hacer era "disolverse y pedir perdón" y UPN considera que una presidenta del Parlamento no tendría que haber ido a Baiona y menos dirigirle la palabra a Zabarte, por lo que pide que dimita. Yo, en cambio, creo que hizo bien en ambas cosas y que yendo a Baiona y exigiendo algo a la cara a alguien como Zabarte representa a miles y miles de navarros, aunque luego cada navarro podamos tener una opinión concreta sobre el acto de Baiona el acto como tal era lo de menos, pero una ETA sin armas es un escenario mucho mejor que con armas y sobre hablar o no con etarras, cosa que han hecho todos los gobiernos desde 1977 y bastantes víctimas. El tema no es ése. El tema es que se creen los únicos poseedores de altura moral y de ahí que se crean con derecho porque se lo creen a exigir a los demás actuar de un modo concreto, con su habitual, tedioso y rancio paternalismo dogmático.