proceso ‘Renove Salesianas – Zaharrak Berri’

Se abre el proceso de participación ciudadana para definir el uso del colegio Mª Auxiliadora

Habrá visitas guiadas, buzones y talleres participativos para recoger propuestas hasta el 10 de junio, para después diseñar el modelo de gestión

noticiasdenavarra.com - Miércoles, 12 de Abril de 2017 - Actualizado a las 12:22h

De izquierda a derecha: Floren Luqui, Merche Pérez, June Etxeberria y Alberto Labarga.

De izquierda a derecha: Floren Luqui, Merche Pérez, June Etxeberria y Alberto Labarga. (CEDIDA)

Galería Noticia

De izquierda a derecha: Floren Luqui, Merche Pérez, June Etxeberria y Alberto Labarga.

Habrá visitas guiadas, buzones y talleres participativos para recoger propuestas hasta el próximo 10 de junio.

PAMPLONA. El Ayuntamiento de Pamplona abre hoy a la participación ciudadana elproceso ‘Renove Salesianas – Zaharrak Berri’, que definirá los nuevos espacios y usos del antiguoColegio Mª Auxiliadora (Salesianas) en la Chantrea, para albergar un nuevo centro comunitario social y cultural. Las aportaciones para el diseño futuro de este equipamiento municipal de carácter sociocultural, socioeducativo y sociocomunitario, podrán realizarse presencialmente a través de visitas guiadas, buzones repartidos por diferentes lugares del barrio de la Chantrea, en las dinámicas participativas de calle o talleres participativos que se han organizado a lo largo del próximo mes de mayo, o a través de la página web erabaki.pamplona.es y del email info@zaharrakberri.org.

La apertura de esta primera fase del proceso participativo ha sido presentada esta mañana en rueda de prensa por el concejal delegado de Participación Ciudadana, Igualdad y Empoderamiento Social, Alberto Labarga;el técnico de Participación, Floren Luqui;y dos representantes del grupo motor del proceso ‘Renove Salesianas - Zaharrak Berri’, Merche Pérez y June Etxeberria. Según han explicado, esta iniciativa pretende ser un “proceso abierto, transparente y de creación colectiva ”. La finalidad es decidir colectivamente desde el consenso sobre el uso y gestión del antiguo edificio de Salesianas para el barrio de la Chantrea, a través de un proceso participativo abierto, inclusivo, adaptado y plural, donde todas las personas sientan que tienen la oportunidad de participar.

El órgano que se encarga de planificar y desarrollar el proceso participativo y de velar por su buen funcionamiento es el grupo motor del proceso. Este grupo se reúne todos los miércoles a las 19.15 horas en una de las salas del centro y está formado por personas de distintos ámbitos y que están dispuestas a dinamizar el proceso participativo. El grupo no está cerrado ya que pueden involucrarse las personas que estén dispuestas a un mayor nivel de trabajo y compromiso con el proceso.

Este proceso participativo tiene unos antecedentes que se remontan años atrás, si bien la fase 0 del proceso se puso en marcha en primavera de 2016. El 23 de abril se celebró una jornada de puertas abiertas a la que acudieron bastantes vecinas y vecinos del barrio, tras lo que se han sucedido meses de trabajo y reuniones semanales que han servido para negociar y acordar unas reglas del juego básicas entre diferentes y con la institución municipal.

En primavera del año pasado ya se pusieron en marcha unas estructuras estables de participación como son el ‘grupo motor’ y la ‘asamblea de barrio’. Y durante este tiempo, se ha consensuado el diseño del proceso participativo y su plan de comunicación, que se presentó para su aprobación a la asamblea de barrio que tuvo lugar el pasado 22 de marzo en el propio centro.

Definición y formas de participar

‘Renove Salesianas - Zaharrak Berri’ parte de la iniciativa ciudadana y se desarrolla de manera conjunta con el Ayuntamiento. El proceso, cuya fase de trabajo interno ha durado más de un año, estará abierto a todas las personas que viven, trabajan o realizan sus actividades en el barrio de la Chantrea, teniendo muy presentes a los colectivos y asociaciones del tejido asociativo, cultural y social del barrio.

El proceso que se abre desde ahora, se divide en tres fases: en la primera, que se ha presentado hoy, serán la ciudadanía, los grupos y entidades sociales-culturales las que aporten sus sugerencias sobre los usos que se quieren dar al edificio, para después realizar un trabajo de gestión para aunar esas ideas y propuestas, y posteriormente se abordará el proyecto arquitectónico conjuntamente con los participantes en varias sesiones de trabajo para la adaptación del antiguo colegio a sus nuevos usos.

En la segunda fase, cuyo inicio se plantea para el próximo otoño, se debatirá y consensuará el modelo de gestión, la filosofía y los aspectos organizativos del espacio. Finalmente, la tercera fase, prevista para la primavera del próximo año según las obras a realizar, se centrará en el desarrollo y puesta en marcha del nuevo centro comunitario.

Durante esta primera fase las aportaciones podrán realizarse a través de la página web erabaki.pamplona.es;rellenando un formulario que podrá depositarse en los buzones situados en la AAVV Ezkaba, biblioteca, ambulatorio, auzotegi, piscina y en el propio centro del antiguo colegio de Salesianas, así como otros puntos del barrio (bares, escuelas...). También se podrá participar entregando las necesidades y propuestas en las dinámicas participativas que se han organizado para el mes de mayo.

Por otro lado, habrá visitas guiadas al colegio y otras actividades de calle que están calendarizándose. Además, se puede contactar directamente con el grupo motor en la dirección de correo electrónico info@zaharrakberri.org.

A las aportaciones ciudadanas se sumará el análisis de una treintena de entrevistas en profundidad con personas y colectivos clave, junto a 12 talleres con grupos de interés y colectivos socioculturales.

Principios de funcionalidad, polivalencia, accesibilidad y sostenibilidad

Los nuevos usos y nuevo diseño del centro pretenden ser polivalentes, propiciando que su uso sea práctico y se ajuste a las necesidades de la ciudadanía, albergando una gran variedad de usos diferentes. Otro de los principios básicos es el de la accesibilidad, garantizando la eliminación de barreras arquitectónicas para que el edificio pueda ser utilizado por toda la ciudadanía;y, por último, el principio de sostenibilidad, promoviendo un edificio que tenga una huella ecológica reducida. Los usos y diseño no están decididos, ya que serán las personas del barrio las que construyan conjuntamente qué será este edificio y su funcionalidad.

El edificio cuenta con una superficie útil total de unos 1.800 m², distribuida en unos 910 m² en planta baja, y 890 m² en planta primera, además de una sala destinada a Sala Polivalente – Auditorio que en estos momentos está rehabilitándose. Asimismo, hay un patio amplio que permitirá polivalencia de usos. Está previsto que alrededor de 450 m2 se destinen a la Unidad de Barrio de Servicios Sociales del Ayuntamiento, y el resto se abre al diseño ciudadano.

Proceso que parte de la realidad local y que será abierto y participativo

La congregación religiosa de las Salesianas, que se instaló en la Chantrea en el año 1952, se despidió del barrio en marzo de 2014, después de una andadura llena de actividades, si bien, el Colegio María Auxiliadora funcionó hasta 1998. Actualmente, el centro alberga un CCIS municipal, y una decena de asociaciones sociales vienen realizando un uso continuo del espacio. No obstante, el Ayuntamiento quiere ir más allá y abrir la posibilidad de pensar de nuevo el espacio, sus usos y gestión, e integrar de este modo nuevas iniciativas que puedan confluir y mayor autonomía en la gestión del espacio. A este objetivo se suma además el hecho de que no existen equipamientos municipales con programación cultural municipal en este barrio.

En el proceso participativo, el Ayuntamiento busca que las personas del barrio se sientan llamadas a participar e implicarse en la construcción de una nueva realidad que forje nuevos lazos y relaciones en la comunidad, y permita un desarrollo del barrio endógeno. Para que los resultados sean acordes con la realidad, se trabajará para garantizar una amplia y diversa participación teniendo en cuenta, por ejemplo, edad, sexo o procedencia. De esta forma, se definirán y consensuarán las líneas estratégicas, las prioridades y las acciones que impulsarán el desarrollo del centro. Además de este objetivo, el propio proceso pretende ser una herramienta de dinamización y activación de la ciudadanía.