Marcos Yániz duatleta del saltoki trikideak

“Estoy disfrutando un montón de todo esto y si en el Europeo tengo opción de liarla, la liaré”

Marcos Yániz Pejenaute (Saltoki Trikideak) dio la sorpresa en Vall de Uxó (Castellón) conquistando el subcampeonato de España de duatlón y llevándose el billete para el Europeo de Soria, que disputará con la selección española el 29 de abril. Un espectacular resultado para alguien que dio el salto desde el atletismo hace siete meses

R. Usúa - Jueves, 13 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:09h

VILLATUERTA. Marcos Yániz, de 30 años y natural de Barañáin, lleva toda su vida ligado al atletismo, ya que con solo ocho años empezó a practicarlo al abrigo del club local, el Lagunak. A nivel de Navarra lo ha conseguido prácticamente todo (campeón del Cross Largo, de 800 metros o de 1.500) y también sabe lo que es medirse en los campeonatos de España, tanto en cross como en pista. Sin embargo, en los últimos tiempos le estaba siendo difícil rendir a su máximo nivel por culpa de las lesiones y ha encontrado en el duatlón una disciplina que le va como anillo al dedo.

Más de veinte años dedicado al atletismo y de repente salta al duatlón y se convierte en la gran sorpresa...

-Llevo toda la vida corriendo y, de hecho, todavía sigo en activo, ahora con el Grupompleo Pamplona Atlético. Pero por tema sobre todo de lesiones decidí probar con la bici. Aprovechando que mi hermano (Álvaro) hacía triatlón con el Saltoki y que Pablo Arrastia me animó, me decidí. Desde que hace un par de años quedé campeón navarro del Cross Largo e hice mi mejor marca en el 1.500 tuve una época complicada con lesiones de todo tipo: una fractura de estrés en un pie, después una tendinitis en el talón de Aquiles que me dejó ko..., estaba desesperado porque no podía competir ni entrenar como quería, así que me animé a probar el duatlón.

Y su primera carrera fue hace apenas siete meses...

-Recién llegado de la Luna de Miel, mi hermano me picó para apuntarme a un duatlón que había en Valtierra. No había entrenado mucho pero me dije: ‘voy a probar’. Gané y me gustó mucho la experiencia y también las sensaciones que tuve.

¿Hasta entonces le daba también a la bici o era solo un hobby?

-Cuando tenía un mes de vacaciones en verano y tenía que parar, sí que andaba algo por el pueblo de mi padre (Asarta), pero nada que ver con lo de este año.

¿Cómo fue la adaptación a la doble disciplina?

-Me he adaptado bastante bien. Pensaba que me iba a costar mucho más correr después de bajarme de la bici porque al principio tenía mucha pesadez de piernas, como si llevase una mochila. Pero poco a poco fui mejorando. Tuve que adaptar los entrenamientos y encontrar una fórmula que me permitiese bajarme y ser capaz de correr rápido. Fui probando cosas, apuntando... hasta que di en el clavo. Y mejor que el otro día en Vall de Uxó no me pudo salir.

¿Los entrenamientos ahora son más exigentes, más divertidos...?

-Más divertidos sí porque desconectas totalmente la cabeza. Si solo haces una disciplina, por ejemplo solo correr, se hace duro entrenar cada día, pero al tener que cambiar te sirve sobre todo para desconectar. Y luego lo bueno que tiene la bici es que no tienes impactos en el suelo y, por lo tanto, no tienes lesiones, salvo que te caigas, claro. Al principio cuando empiezas cuesta porque no estás acostumbrado al dolor de piernas que te deja la bici. Luego es como el atletismo, sufres igual, lo que quieras sufrir, hasta donde quieras llevar el cuerpo.

¿Cómo encuentra tiempo para entrenar, y más en invierno, con tan pocas horas de luz para la bici?

-Haciendo virguerías. Tengo la suerte de que por mi horario laboral (trabaja en el Colegio San Cernin de Pamplona) puedo sacar alguna hora suelta. Por ejemplo, a veces voy a casa de mis padres, a Barañáin, corriendo al mediodía y así me quito algún entrenamiento. También entreno a chavales en Lagunak y aprovecho a hacer con ellos alguna sesión. Lo de la bici es más complicado, en invierno prácticamente solo puedo entrenar los fines de semana y los miércoles, que no tenemos clase por la tarde. Lo bueno que tiene correr es que en una hora hacer todo el entrenamiento, pero con la bici necesitas dos horas mínimo.

Con tan poca experiencia en duatlones, ¿cómo decide aventurarse a ir al campeonato de España, que ya son palabras mayores?

-Desde que gané el primero que hice en Valtierra me puse como meta participar en Castellón. Cuando se trata de deporte me tomo las cosas muy en serio y, por eso, he ido participando en varios estos meses para probar cosas. No conocía el nivel que habría, no sabía que era tan alto, aunque hablando con mi hermano le decía en broma que quería quedar entre los diez primeros. Él me decía que era imposible, pero bueno, soy bastante cabezón y me ha salido bien... Ahora me debe una mariscada (risas).

Quitando al campeón, Emilio Martín, la de Vall de Uxó fue una prueba igualadísima, se decidió todo por segundos...

-Emilio Martín es un tío de otro nivel: bicampeón del mundo, cinco veces de España... Yo por eso me planteé la carrera sabiendo que no tenía que salir con los primeros, ya que, aunque se llama duatlón sprint, la prueba dura casi una hora, y si te pasas al principio, después cuanto te bajas de la bici para hacer el último sector corriendo ya no puedes. Tenía la experiencia de un clasificatorio que hice en Fraga (Huesca) y que fue muy parecido, en el sentido de que en 15 segundos llegamos los 15 primeros. Eso me sirvió para aprender que tenía que acabar el sector de bici de los primeros. Pero me supe controlar y me bajé de la bici con muchas fuerzas. Estábamos unos 40 corredores que nos íbamos a jugar dos medallas, ya que Emilio nos sacaba más de 40 segundos. Me bajaría de la bici en el puesto 17, más o menos. En la primera vuelta (eran dos giros a un circuito) fui pasando gente y llegué al grupo de los de adelante. No sabía muy bien en qué posición iba, hasta que vi a Pablo Arrastia y Gorka Blasco y me cantaron que iba en podio. Así que decidí guardarme un poco y sacar todo lo que me quedaba en la última recta, ya que sé que soy rápido en los finales. Estábamos entonces cuatro para dos medallas y sabía que tenía muchas papeletas. Salí de la curva final con todo lo que tenía y lo conseguí, así que muy contento con el resultado.

Una plata que no se esperaba...

-Ni yo ni nadie de los que estábamos allí. Cuando llegué a meta todos me daban la enhorabuena y me decían que había sido una sorpresa. En el primer clasificatorio vi el nivel que había y lo difícil que era estar entre los diez primeros. Pero si te empeñas, eres constante, lo das todo y tienes un poco de suerte al final salen las cosas. Tenía muchas ganas de ir al campeonato de España porque por primera vez en mucho tiempo había podido entrenar con continuidad, sin lesiones y metiendo todas las cargas de trabajo que me había propuesto. Llegaba muy en forma, aunque no sabía si para quedar el 15, el 30 o el segundo.

Y ahora el Europeo de Soria en el horizonte. ¿Algún objetivo?

-Intentar hacerlo bien, aunque la última semana de entrenamientos la tengo que cambiar porque la distancia es distinta. En Castellón era sprint: 5 kilómetros de carrera, 20 en bici y otros 2,5 de carrera. Allí será el doble: 10, 40 y 5. Va a ser diferente porque nunca he competido en un duatlón olímpico, así que toca de nuevo ensayo-error. Me dejaré todo lo que tenga y que sea lo que Dios quiera.

En cualquier caso, ya estar con la selección es un premio enorme...

-Es una experiencia muy buena, que ni me imaginaba cuando empecé en septiembre, así que presión tampoco tengo. Espero seguir como hasta ahora, sabiendo todo lo que he tenido que hacer para llegar y si en Soria tengo la opción de liarla, la liaré. Estoy disfrutando un montón y todo esto me está motivando mucho, hasta tengo que frenarme en los entrenamientos para no pasarme de vueltas.

Ya solo le queda otro paso para el triatlón...

-Me preguntan mucho eso últimamente, pero será difícil. Yo necesito espacios al aire libre para entrenar y desconectar la cabeza, así que no me veo metido ahí solo en una piscina, con el mismo suelo todos los días. Aunque tengo cerca el pantano de Alloz (vive en Villatuerta), de momento no lo veo;quizá en el futuro.