Se abre la fase de plantear sugerencias para los usos del edificio de Salesianas

Los vecinos de la Chantrea podrán exponer sus ideas hasta el 10 de junio

Kepa García Oskar Montero - Jueves, 13 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

pamplona- El Ayuntamiento de Pamplona abrió ayer a la participación ciudadana el proceso que definirá los nuevos espacios y usos del antiguo Colegio María Auxiliadora (Salesianas) de la Chantrea, para albergar un nuevo centro comunitario social y cultural. El edificio cuenta con una superficie útil total de unos 1.800 m², distribuida en unos 910 m² en planta baja, y 890 m² en planta primera, además de una sala destinada a auditorio que en estos momentos está rehabilitándose y que estará lista para después del verano. Asimismo, hay un patio amplio que permitirá polivalencia de usos. Está previsto que alrededor de 450 m² se destinen a la Unidad de Barrio de Servicios Sociales del Ayuntamiento, y el resto se abre al diseño ciudadano.

Actualmente, el centro alberga un CCIS municipal, y una decena de asociaciones sociales vienen realizando un uso continuo del espacio para distintas actividades, como un ropero social. Ante la posibilidad de diseñar de nuevo el espacio, sus usos y gestión, e integrar de este modo nuevas iniciativas que puedan confluir y mayor autonomía en la gestión del espacio, se pone en marcha este proceso, junto al hecho de que no existen equipamientos públicos con programación cultural municipal en este barrio.

Las aportaciones para el diseño futuro de este equipamiento podrán realizarse a través de visitas guiadas, buzones repartidos por diferentes lugares del barrio de la Chantrea, en las dinámicas participativas de calle o talleres que se han organizado a lo largo del próximo mes de mayo, o a través de la página web erabaki.pamplona.es y del email info@zaharrakberri.org.

presentaciónEl concejal delegado de Participación Ciudadana, Igualdad y Empoderamiento Social, Alberto Labarga;el técnico de Participación, Floren Luqui;y dos representantes del grupo motor del proceso Renove Salesianas- Zaharrak Berri, Merche Pérez y June Etxeberria, fueron los encargados de dar a conocer ayer los detalles de la iniciativa, que pretende ser un “proceso abierto, transparente y de creación colectiva”.

La finalidad es decidir colectivamente desde el consenso sobre el uso y gestión del antiguo edificio de Salesianas para el barrio de la Chantrea, a través de un proceso en el que todas las personas sientan que tienen la oportunidad de participar.

Las propuestas podrán ser enviadas hasta el 10 de junio con el objetivo de que sean analizadas durante el verano y que vuelvan a ser sometidas al debate vecinal. En la segunda fase, cuyo inicio se plantea para otoño, se debatirá y consensuará el modelo de gestión, la filosofía y los aspectos organizativos del espacio. Finalmente, la tercera fase, prevista para la primavera del próximo año según las obras a realizar, se centrará en el desarrollo y puesta en marcha del nuevo centro comunitario.

El órgano que se encarga de planificar y desarrollar el proceso participativo y de velar por su buen funcionamiento es el grupo motor del proceso. Este grupo se reúne todos los miércoles a las 19.15 horas en una de las salas del centro y está formado por personas de distintos ámbitos y que están dispuestas a dinamizar el proceso participativo. El grupo no está cerrado ya que pueden involucrarse las personas que estén dispuestas a un mayor nivel de trabajo y compromiso con el proceso.

Los usos y diseño no están decididos, ya que serán las personas del barrio las que construyan conjuntamente qué será este edificio y su funcionalidad.

Pretende ser polivalente, propiciando que su uso sea práctico y se ajuste a las necesidades de la ciudadanía, albergando una gran variedad de usos diferentes. Otro de los principios básicos es el de la accesibilidad, garantizando la eliminación de barreras arquitectónicas para que el edificio pueda ser utilizado por toda la ciudadanía.

A este respecto cabe mencionar que ya están proyectadas las obras para adecuar el espacio para las personas con movilidad reducida. Por último, hay que aplicar el principio de sostenibilidad, promoviendo un edificio que tenga una huella ecológica reducida.

Labarga animó a los vecinos a tomar parte en este proceso, destacando el fuerte componente asociativo que siempre ha existido en el barrio.