la ‘madre de todas las bombas’

EEUU lanza su mayor bomba no atómica

Estrena la ‘madre de todas las bombas’ en los túneles de EI en Afganistán

Trump exhibe su poder militar el día en que Al Asad le acusa de inventar el ataque químico para bombardear Siria

Viernes, 14 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:09h

La GBU-43 fue probada en los primeros días de la guerra de Irak, pero no ha sido utilizada hasta ahora.

La GBU-43 fue probada en los primeros días de la guerra de Irak, pero no ha sido utilizada hasta ahora. (EFE)

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La GBU-43 fue probada en los primeros días de la guerra de Irak, pero no ha sido utilizada hasta ahora.

Washington- Una semana después del ataque al régimen sirio y de cargar las tintas contra un potencia nuclear como Corea del Norte, Donald Trump redobló su apuesta bélica con una ofensiva en Afganistán. EEUU usó ayer por primera vez la mayor bomba no-nuclear, la llamada madre de todas las bombas, para destruir un complejo de túneles del Estado Islámico (EI) en Afganistán, con lo que mandó un mensaje de fuerza no solo al grupo yihadista sin también al régimen sirio y al de Corea del Norte, que prepara una nueva prueba nuclear.

El bombardeo con la GBU-43, un gigantesco proyectil de 10 toneladas que mata con una imponente onda de presión aérea, fue ejecutado en el distrito de Achin, provincia oriental de Nangarhar. Según indicó el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, el objetivo era acabar con un “sistema de túneles y cuevas” del EI en Afganistán que “les permitía moverse con libertad y atacar con más facilidad a los asesores (militares) estadounidenses y las fuerzas afganas”.

El proyectil, con un poder de destrucción equivalente a 11 toneladas de TNT y en servicio desde 2003, solo había sido utilizada en pruebas y ha sido diseñada no solo para destruir búnkers y túneles, sino como arma psicológica. El bombardeo fue anunciado en poco menos de dos horas después de llevarse a cabo, una premura poco habitual para el Pentágono, que puede tardar varios días en confirmar un ataque, especialmente hasta evaluar el impacto.

Nangarhar, en el este afgano, es la región en la que los yihadistas del EI se han asentado para ampliar su presencia en la que llaman provincia de Jorasán (parte de su autoproclamado califato). Esa zona es el paso que conecta por tierra Kabul con Peshawar (Pakistán) y alberga la famosa zona montañosa de Tora Bora, donde el fallecido líder de Al Qaeda Osama bin Laden se ocultó, aprovechando un sistema de cuevas, tras el 11-S.

búnkersSegún indicó el general John W. Nicholson, comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, los yihadistas del EI han estado trabajando en defensas subterráneas y búnkers para consolidarse en zonas remotas del este afgano y poder atacar a tropas estadounidenses y afganas. “El bombardeo estaba diseñado para minimizar el riesgo para las fuerzas afganas estadounidenses que realizan operaciones de sobre el terreno en esa zona, al tiempo que se maximiza la destrucción de combatientes e instalaciones del EI-Jorasán”, explicó el Pentágono en un comunicado. “Esta es la munición adecuada para reducir los obstáculos y mantener el ritmo de la ofensiva contra el EI-Jorasán”, explicó desde Kabul.

El Pentágono analizará ahora la zona del impacto con drones e imágenes satélite para determinar el éxito y alcance de la misión, que supone una escalada táctica en lo que hasta ahora habían sido bombardeos puntuales contra líderes yihadistas y operaciones antiterroristas sobre el terreno. EEUU insistió en que se habían tomado “todas las precauciones” para evitar las víctimas civiles en esta acción militar sin precedentes pues ayer informó de que 18 milicianos kurdos murieron por error en un ataque aéreo lanzado por las fuerzas de la coalición en Siria, liderada por EEUU, el tercer fallo de este tipo en un mes.

Si el ataque químico del que culpa al Gobierno sirio llevó a Trump lanzar, contra pronóstico, el primer ataque directo contra el régimen, ahora ha sorprendido con el uso de esta potente bomba. “Otro éxito”, dijo Trump en referencia al ataque de la semana anterior en Siria. El régimen sirio contraatacó la propaganda del presidente al acusar a la coalición internacional de haber bombardeado un almacén de sustancias tóxicas del grupo Estado Islámico (EI) en el noreste de su territorio, aunque este supuesto ataque ya ha sido desmentido por las fuerzas aliadas.

Mientras, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) ha determinado que existen indicios “creíbles” de que el pasado 4 de abril tuvo lugar un ataque con armas químicas en la localidad siria de Jan Sheijun, en la provincia de Idlib, sin embargo, el presidente de Siria, Bashar al Assad, volvió a desmentiir categóricamente que sus Fuerzas Aéreas perpetraran el ataque químico, que según activistas, testigos y organizaciones internacionales dejó en torno a un centenar de muertos. “Es un invento al cien por cien”, señaló Al Assad en declaraciones a la agencia AFP, recogidas en el Twitter del medio, antes de indicar que su país solo permitirá una investigación externa del incidente si “se verifica su imparcialidad”. - D.N.