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El matriarcado foral

A la hora de feminizar la política, Navarra no se queda en el eslogan. Ocho de los principales partidos están dirigidos por mujeres conscientes de que en el camino hacia la igualdad todavía quedan muchos pasos que dar.

Un reportaje de Andoni Irisarri. Fotografía Javier Bergasa - Viernes, 14 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:09h

De izquierda a derecha: Miren Aranoa (EA), Asun Fernández de Garaialde (Aralar), Miren Zabaleta (Sortu), Ainhoa Aznárez (presidenta del Parlamento), Uxue Barkos (presidenta del Gobierno), Laura Pérez (Podemos), María Chivite (PSN), Marisa de Simón (IU) y

De izquierda a derecha: Miren Aranoa (EA), Asun Fernández de Garaialde (Aralar), Miren Zabaleta (Sortu), Ainhoa Aznárez (presidenta del Parlamento), Uxue Barkos (presidenta del Gobierno), Laura Pérez (Podemos), María Chivite (PSN), Marisa de Simón (IU) y Ana Beltrán (PPN). (JAVIER BERGASA)

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De izquierda a derecha: Miren Aranoa (EA), Asun Fernández de Garaialde (Aralar), Miren Zabaleta (Sortu), Ainhoa Aznárez (presidenta del Parlamento), Uxue Barkos (presidenta del Gobierno), Laura Pérez (Podemos), María Chivite (PSN), Marisa de Simón (IU) y

Nunca antes tantas mujeres tuvieron tanto mando en Navarra. En tiempos en los que la paridad y la presencia de las mujeres en la esfera pública se ha erigido como uno de los debates ineludibles dentro de los partidos, Navarra es un ejemplo de feminización efectiva de la política. Son mujeres las que dirigen las principales siglas de la Comunidad Foral (salvo en el caso de UPN y PNV);el Gobierno de Navarra ya cuenta al frente de sus consejerías con más mujeres que hombres (una vez que María Solana ha asumido Educación);y otros ámbitos, como la Cámara de Comptos, la representación del Estado en Navarra o la Administración de la Justicia no han escapado de esta tendencia al alza. Sobre el peso histórico de las mujeres en política, el papel que desempeñan actualmente y los retos del futuro hablan nueve mujeres que lideran Geroa Bai, Sortu, Eusko Alkartasuna, Aralar, Podemos, PSN, Izquierda Unida y el Partido Popular de Navarra, además del Parlamento foral y el Gobierno.

“algo saludable”Muchas cosas pueden decirse de la participación, cada vez mayor y con más visibilidad, de las mujeres en política. Pero, antes de nada, que quizá sea “la expresión de algo saludable”, como cree la presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos, quien además es la líder de Geroa Bai, el principal partido de los que sustentan al Ejecutivo foral. “Es un síntoma de que la sociedad avanza en el buen sentido: que las mujeres compartamos los mismos derechos y deberes con la otra mitad de la población”, considera Barkos, para quien la situación actual de las direcciones de los partidos es una prueba de que ya se están superando tiempos pasados. Tiempos pasados a los que no hace falta remontarse muchos años. Por ejemplo, en 1999, la Cámara foral sólo contaba con 13 parlamentarias. Ahora son 25, la mitad del Hemiciclo. Prueba de que “la sociedad está cambiando” y que es fruto de “una corriente de fondo” que viene de la calle, tal y como apunta Miren Zabaleta, coordinadora de Sortu Nafarroa. Con 35 años, Zabaleta lleva desde noviembre de 2016 al frente de uno de los partidos que tiene su representación a través de EH Bildu, coalición sustentada en otros dos partidos que también están liderados por mujeres. Algo impensable hace unos años para Zabaleta, que apunta que “hasta hace no tanto tiempo las mujeres habían estado excluidas del ámbito público y político”. La razón, para Laura Pérez, reside en “la herencia católica que a las mujeres nos atribuía el rol de acompañante y el de mujer florero”. Nacida en 1980 y secretaria general de Podemos desde febrero de 2015, Pérez considera que una vez superados los viejos esquemas, no basta con que haya más mujeres en política. O, al menos, “no puede cantarse esto como la gran victoria”, tal y como puntualiza la coordinadora de Aralar y parlamentaria de EH Bildu, Asun Fernandez de Garaialde. Lo importante es desarrollar políticas que sean efectivamente feministas. Y para Ainhoa Aznárez, presidenta del Parlamento, esto pasa por “cambiar las prioridades y poner en el centro” aspectos de la agenda que antes estaban más apartados. “Esto es abordar la violencia machista, por supuesto, pero también hacer cambios importantes en todos los ámbitos: desde el simbólico hasta el del lenguaje, pasando por las pensiones o el sector de los cuidados y el trabajo asistencial”. Temas que quizá antes podían estar más invisibilizados, y que ahora ganan importancia en la agenda política gracias a las mujeres.

Si bien tanto hombres como mujeres persiguen los mismos fines cuando hacen política, en lo que coinciden las dirigentes navarras es que al menos le dan otro aire. “No tiene nada que ver con que sean hombres o mujeres, porque yo creo que se tiene que mirar la valía de cada uno independientemente del sexo, pero sí que creo que tenemos una visión más global de las cosas”, asegura Ana Beltrán, elegida presidenta del Partido Popular de Navarra el pasado 25 de marzo “con un equipo fundamentalmente formado por mujeres”. En esa misma línea se encuentra otra recién elegida. Marisa de Simón, parlamentaria de I-E y desde el mes pasado coordinadora de IU en Navarra, cree que si bien hoy en día no se elige en función del sexo, sí que considera que la herencia de “tener que estar pendiente de cinco cosas a la vez” es positiva para el trabajo público de las mujeres. “Somos intensas, trabajadoras, organizadas e inteligentes, y por eso estamos ahí, las cosas no son casuales”, opina Miren Aranoa, coordinadora de EA en Navarra desde 2013 y también parlamentaria de EH Bildu. Algo en lo que coincide también Aznárez: “Qué pocas veces, y esto me lo dijo hace poco la presidenta del Congreso (Ana Pastor), las mujeres hacemos comidas de trabajo con esas sobremesas larguísimas y a veces tan poco productivas”. Pero esta situación tan sólo es el principio. El cambio de prioridades en la agenda y el nuevo estilo puede ser un comienzo, pero la feminización de la política tiene que ir a más. Lo explica María Chivite, que a sus 38 años ha sido portavoz del grupo socialista en el Senado y ahora es, desde 2014, secretaria general del PSN: “Es positivo el papel de las mujeres, pero lo cierto es que no hay muchos sitios en los que se dé una situación similar a la de Navarra. En un congreso mundial en Islandia vimos la situación de las mujeres en los parlamentos y quedan pasos por dar”.

Tres retos fundamentales tiene todavía, por lo pronto, la feminización de la política navarra. El primero, abrir los “ámbitos de decisión” que “por ahora son mayoritariamente masculinos”, como apunta Fernandez de Garaialde, quien cree que no hay tantas mujeres en esos ámbitos porque “las mujeres siguen teniendo más cosas que dejar”. Eso, inevitablemente, apunta al segundo gran problema: “que las responsabilidades en el ámbito familiar siguen siendo asumidas mayoritariamente por mujeres”, añade Barkos. Y, por último, que la base no es muy amplia. “Hay un dato que no es positivo, y es que las formaciones tienen poca afiliación femenina”, señala De Simón. Pasos a dar, pero ya con las mujeres de lleno en la política. “Estoy convencida de que esto no es coyuntural y que hemos venido para quedarnos”, concluye Miren Zabaleta.