Amimet pide el apoyo de las administraciones

Una comisión del Parlamento visitó las instalaciones, por las que en estos años han pasado 800 personas con alguna discapacidad

Fermín Pérez-Nievas - Viernes, 14 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Dos trabajadoras sonríen durante la visita.

Dos trabajadoras sonríen durante la visita. (CEDIDA)

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Dos trabajadoras sonríen durante la visita.

tudela- La Asociación de Personas con Discapacidad Física de la Ribera (Amimet) reclamó el miércoles más ayuda de la Administración durante una visita parlamentaria que se celebró para conmemorar el 30º aniversario desde su creación. En este sentido, recordó que en 2011 se encontraron con un déficit de 353.000 euros y un crédito de 1,2 millones que les obligó a tomar medidas de reestructuración del Centro Especial de Empleo, con despedidos y ERE temporales, “no tuvimos ningún tipo de apoyo, ni del Gobierno de Navarra ni del Ayuntamiento de Tudela”, explicó ayer la directora general de este colectivo, Margarita Sánchez. En la actualidad han conseguido tener 104.000 euros de superávit y depender en un 33% de las subvenciones, cuando hace seis años lo hacían en un 44%.

En estos 30 años, más de 800 personas con discapacidad han pasado por este centro Canraso que tiene como objetivo “favorecer el empleo de las personas con discapacidad” y hacer la empresa viable. “Nuestro principal objetivo es ofrecer una oportunidad laboral a todas esas personas con discapacidad que lo tienen más difícil para encontrar trabajo. Pero para ello es necesario generar empleo y la única forma es ofrecer a las empresas lo que demandan a un precio competitivo, con calidad y cumpliendo la legislación”, indicó Sánchez.

Aunque el centro se creó hace 30 años, el colectivo Amimet nació en 1977, diez años antes, “cuando varias personas de Fustiñana se dieron cuenta del problema que tienen a diario para moverse por las ciudades y las dificultades no eran solo en la accesibilidad física, sino también en otras y la intención era la de participar de forma plena en la sociedad”. Así, los primeros trabajos a los que accedieron fueron “limpiando bacalao y cosiendo botas en Tudela en un local muy cerca del Ebro donde había hasta ratas”, indicó la directora general, quien hizo hincapié en que “siempre hemos sido una entidad poco apoyada y con pocos recursos”.

Además del área industrial, también tienen otras zonas de actuación como una librería papelería y una importante actuación social: “Trabajamos la sensibilización social en los colegios, tratando de concienciar a los pequeños de la importancia de la integración, y también en las empresas”.

Margarita Sánchez llamó la atención de los parlamentarios para que tomen cartas en el tema del transporte en la Ribera. “Es un problema importante que hay que mejorar, porque hay muchas mujeres que no vienen hasta nosotros porque no existen un buen transporte para llegar a Tudela y no tienen coche” y apuntó que alrededor de 200 personas tienen discapacidad en la Ribera y no reciben ayuda y otras 298 con discapacidad reconocida se encuentran apuntadas en las listas del SNE.

Sánchez señaló, por último, que el destino final del centro de empleo es su desaparición: “Ojalá sea así porque lo ideal sería que las empresas absorbieran todo este empleo, tal y como marca la ley. Estaríamos encantados de desaparecer”. Las empresas de más de 50 trabajadores tienen la obligación legal de contratar un 2% del personal con discapacidad o de acogerse a medidas alternativas como contratar servicios en un centro especial de empleo.