La semana

Para echarse a temblar

por F. Pérez-Nievas - Viernes, 14 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

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no. No tiene ninguna buena pinta. Ladinámica en que estamos entrando no me augura nada bueno. Se me escapa de las manos, de verdad, la intención que subyace detrás de algunos partidos en empeñarse en esta especie de retorno a la época franquista y de postguerra y de llevar la crispación a la política. La derrota parece ser muy amarga. Los recortes en la libertad de expresión están alcanzando límites nunca conocidos y en este sentido me refiero también a la prohibición de que se cuelgue una bandera republicana desde un Ayuntamiento, orden de la Guardia Civil mediante. Solo por hacer memoria recuerdo que durante la última legislatura de UPN en Tudela se colgó del balcón consistorial una bandera arco iris en reconocimiento del colectivo LGTB como símbolo de la libertad sexual. ¿Algún representante de alguna delegación de gobierno mandó a las fuerzas del orden para notificar la prohibición de su colocación? Porque digo yo que igual de inconstitucional es una que otra, o sea cero. Pero en aquel feliz junio de 2011 aún no vivíamos en la dictadura de los ideales en que nos encontramos hoy, donde no se pueden recuperar los restos de unas personas que fueron fusiladas, sacadas de sus cunetas y sepultadas junto a quien había dictado esa política de ejecución. No vivíamos en estos tiempos en que salir corriendo con un testigo que representa la defensa de un idioma (cooficial en Navarra) era motivo para pedir la dimisión. Hoy nos vemos inmersos en un proceso de retroceso. Retroceso de derechos, de libertades y quizás es momento de comenzar a denunciar todo ello porque en la misma dinámica se encuentra la difusión de folletos en los que, sin ningún rubor, se miente a sabiendas, aprovechando la ignorancia en que estamos sumidos por el exceso de información y por las pocas ganas de saber la verdad. Estamos viendo cómo están atacando a diferentes colectivos sin que la masa social haga nada por evitarlo ni por protestar. Primero vinieron a por los titiriteros y no dije nada, porque no era titiritero... Quizás sea hora de decir algo y volver a tomar las calles entre todos para recuperar la libertad de expresión. Solo como ejemplo, en Corella mandaron a una pareja de la Guardia Civil desde Delegación de Gobierno para informar de la ilegalidad de colocar la bandera, incluso antes de que se votara esa opción. Para echarse a temblar