No toca

Julen Goñi - Domingo, 16 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

“No toca” es la respuesta que han puesto de moda algunos políticos cuando se les pregunta, por ejemplo, acerca de su negativa a cambiar una determinada ley. Hay que reconocer su concisión, su gran ahorro de energía mental y vocal, su efectividad dialéctica, porque una vez expresada niega la posibilidad de más preguntas al respecto, es decir, anula el diálogo.

La política esperpéntica ha encontrado en esta expresión la panacea que evita cualquier crítica, esa enfermedad a la que tanto teme. En ella se oculta la mediocridad argumental, tanto de quien la expresa como de quien manda sobre éste. ¡Qué seguridad en sí mismo debe sentir quien, desde el púlpito político y dueño del micrófono, tiene en su haber semejante instrumento lingüístico: “¡No toca!”

Imagino a los funcionarios-ideólogos de los partidos preparando las respuestas del portavoz a las hipotéticas preguntas de los periodistas con los que no han podido lograr el consensoprevio, es decir, los rebeldes, los verdaderos, y en esto que, cual fogonazo en la oscuridad, a uno de ellos le aparece en su mente la genial respuesta: “¡No toca!”

Algún día se hará justicia rancia y se otorgará el premio nacional de las letras a su insigne autor. La ciudadanía, sin embargo, lo colocará en un puesto principal del Parnaso dedicado a los ilustres imbéciles, junto con quienes han hecho de la maldita expresión el báculo de su discurso político.