Editorial de DIARIO DE NOTICIAS

Aberri Eguna: contextos y futuro

La celebración del Aberri de este año será en un contexto nuevo y especial tras la reciente entrega de armas por parte de ETA, lo que permite por fin un escenario para poder consolidar la paz y la convivencia

Domingo, 16 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

El Aberri Eguna de este año se celebra hoy en un contexto especial en el que Euskal Herria dice definitivamente adiós a un pasado de violencia que jamás debió tener lugar y afronta un futuro en el que reivindica sin complejos sus derechos como pueblo y su reconocimiento como nación. La reciente entrega de las armas por parte de ETA y la realidad de un país que, de hecho, vive ya cinco años y medio sin terrorismo nos colocan ante una oportunidad inédita para consolidar la paz, reconocer a todas las víctimas, suturar las heridas y abrazar la convivencia democrática. Un reto en el que todos, sin excepción, estamos concernidos. A ello hay que añadir una tímida pero notoria recuperación económica e importantes e ilusionantes cambios políticos y sociales en Navarra e Iparralde. La CAV afronta otro desafío, como es el de la actualización de su autogobierno tras casi 40 años de desarrollo autonómico y la fijación de un nuevo estatus político de relación con el Estado con el que Navarra también mantiene un proceso de negociación en torno al importante aspecto de la financiación que se traduce en bienestar social. Unos retos ante los que la sociedad se encuentra ante la oportunidad histórica, ya sin las rémoras de las armas, de ver reconocida su soberanía con los derechos que de ello se derivan incluido el de decidir libre y democráticamente su futuro. De ahí que, en vísperas del Aberri Eguna, el PNV haya advertido al Estado de que debe asumir en su seno la existencia de Euskadi y Catalunya como naciones “si no quiere mantener un conflicto político permanente”, probablemente cada vez más enconado. Es cierto que siendo este el contexto en el que se celebra hoy el Aberri Eguna, lo es también que las organizaciones abertzales conmemoran de nuevo por separado y con estrategias, posturas y propuestas distintas este Día de la Patria Vasca. Como lo es que hay formaciones y ciudadanos que no se sienten implicados en la celebración de esta jornada en unas sociedades cada vez más plurales y diversas. Ahí radica la tarea fundamental común: ampliar la base, labrar consensos básicos con pleno valor y garantía democráticos en las instituciones y trasladarlos para su decisión final a la ciudadanía, resultado que debe ser incondicionalmente respetado. Este es el gran desafío en un escenario homologado a Europa, sin violencia y sin armas, en que sólo debe primar la palabra y la democracia.

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