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Ana Beltrán Presidenta del PPN

“Llegado el momento, igual hay que plantear una alianza con UPN, PSN y Ciudadanos para echar al cuatripartito”

Ana Beltrán asume la presidencia del PPN con el objetivo de hacer crecer al partido para que pueda ser determinante en la próxima formación de Gobierno

Una entrevista de Ibai Fernandez Fotografía Patxi Cascante - Domingo, 16 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

La presidenta del PP en Navarra, Ana Beltrán, en el Parlamento foral.

La presidenta del PP en Navarra, Ana Beltrán, en el Parlamento foral. (PATXI CASCANTE)

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La presidenta del PP en Navarra, Ana Beltrán, en el Parlamento foral.

Pamplona- Controvertida y vehemente en cada una de sus intervenciones públicas, si algo no se le puede negar a Ana Beltrán Villalba(Zaragoza, 1966) es convicción en sus palabras. Defiende con firmeza cada uno de sus postulados, aunque a veces carezcan de rigor. “Se puede estar de acuerdo o no con lo que digo, pero nunca falto a la verdad”, defiende la nueva presidenta del PPN, convertida en la voz más crítica con el Gobierno para satisfacción de sus seguidores. “El ambiente está crispado, pero lo está por las decisiones que está tomando este Gobierno”, afirma Beltrán en una entrevista que amablemente pide interrumpir durante unos minutos para acudir al izado de la bandera española en la Comandancia Militar. “Como navarra y española me gusta acudir a estos actos”, se justifica la dirigente del PPN, por cuya cabeza pasa incluso la posibilidad de unirse en coalición con UPN, PSN y Ciudadanos para tratar de poner fin al trayecto del cambio político.

¿No le dan excesiva importancia a las banderas?

-En Navarra las banderas son muy importantes, mucho más que en otras comunidades porque se ha matado por eso. Poner la ikurriña es una pretensión histórica de ETA. Por imponer la ikurriña se ha creado mucho dolor, y ahora quitando la Ley de Símbolos se está creando fractura social.

También se ha matado mucho en nombre de España.

-En una guerra civil, y esto no era una guerra, no había dos bandos. Constitucionalmente está decidido cuál es la bandera, y es la española. Esa es la que une a los navarros y a los vascos.

¿Tanto les ofende la bandera republicana como para abandonar el pleno del Parlamento?

-El Parlamento no es un chiringuito. Es algo muy serio, y las banderas que tiene que haber son las institucionales. No la republicana, como querían poner el día 14. El Parlamento no puede estar al albur de las decisiones de cualquier grupo.

Usted fue la primera en colgar la bandera de Navarra en su asiento y luego atarla al atril. No parece un ejemplo de seriedad institucional.

-La bandera de Navarra es la nuestra, y ese era el día en el que se iba a debatir la derogación de la Ley de Símbolos. Era el momento más oportuno para colocarla.

Pero no se puede exigir seriedad a los demás y luego hacer lo que a uno le viene en gana.

-Sí, sí. Aquí estamos para poner las banderas oficiales. Y aquello era un gesto necesario en defensa de nuestra bandera.

¿Tan grave le parece que un ayuntamiento que lo decida de forma mayoritaria pueda poner los símbolos que quiera en su balcón?

-Sí.

¿No es una cuestión democrática?

-Que una mayoría parlamentaria hecha contra natura lo decida no significa que se arroguen la mayoría de la población.

¿Tampoco si lo hace, por ejemplo, con una mayoría del 90% de su pleno municipal?

-Lo que está claro es que la mayoría de la población navarra no es nacionalista ni de izquierda radical. La mayoría de Navarra es de centro derecha o de centro izquierda. Cierto es que aquí se llegó a un acuerdo contra natura que les esta funcionando por su acuerdo programático. Pero poner la ikurriña no es baladí.

¿No están siendo demasiado dramáticos?

-Para nada. Lo que este Gobierno está haciendo con la identidad de Navarra es tan grave que es nuestra obligación alertar a la sociedad. La identidad de Navarra no se toca, y el PP la va a defender hasta el final.

Ha llegado a decir que Navarra no tiene símbolos, cuando los símbolos oficiales están en la Ley del Amejoramiento, que sigue intacta.

-Es algo metafórico. Yo juzgo la intención del Gobierno, que va a permitir que se ponga la ikurriña en las instituciones, también en el Gobierno. La posibilidad existe, aunque digan que no lo harán. A eso me refiero cuando digo que Navarra se queda sin símbolos.

Pero muchas veces dicen cosas que no son ciertas. ¿No sería exigible un mínimo rigor?

-Mire, yo rigor tengo mucho, y me preocupo de hablar con rigor. Otra cosa es que no sea lo que algunos quieren escuchar. Podemos ver la realidad de diferente forma, pero por supuesto que lo que digo no es mentira.

¿De verdad se cree que el Gobierno de Navarra está imponiendo el euskera?

-Desde luego. Retirar el PAI y dar mucha más cobertura y muchas más oportunidades al modelo D significa imponer. El nuevo decreto es un ejemplo claro porque impone el conocimiento del euskera para acceder a determinadas plazas en la Administración, y porque barema su conocimiento con unas proporciones exageradas. Están intentando aumentar el conocimiento del euskera. A la fuerza. Y eso es imposición.

¿Que una familia pueda matricular a su hijo en el modelo D en la zona no vascófona es imposición o es libertad?

-Es imposición cuando se le dan más ventajas que a otro tipo de modelos para el comedor y el autobús.

En todos los pueblos hay un modelo de castellano. A quienes estudian en el resto de modelos no les hace falta autobús.

-Nosotros pedimos que esas mismas concesiones se hicieran para todos los niños y colegios, y no se consintió. Pasa lo mismo con las aulas de ocho niños para montar una clase de modelo D. ¿Qué le parece que haya solo tres solicitudes en la Ribera? Será porque no se quiere estudiar.

Eso lo que demuestra es que no hay ninguna imposición.

-Yo considero que sí, y no vamos a salir de ahí. Es ideología política para que la lengua vasca sea oficial en toda Navarra. Hay una clara imposición y sectarismo.

¿Usted qué haría con el euskera?

-Mantenerlo como está, con la zonificación, y que fuese en función de la demanda. Y ya se ha visto la demanda que hay.

De los 24 parlamentarios de la oposición, solo dos son del PP. ¿Eso les obliga a subir el tono para llamar la atención?

En absoluto. Quien piense eso se equivoca. El ambiente esta crispado y el debate se hace muy bronco, pero por las decisiones que está tomando este Gobierno. El tono del cuatripartito es muy elevado también. Lo más grave que ha pasado en este Parlamento es que el portavoz de Geroa Bai dijera que quiere que desaparezca el PP.

Pero le pidió disculpas a los pocos minutos. Usted en cambio acusó a todo un grupo parlamentario de tener las manos manchadas de sangre y, aunque se lo han pedido, se ha negado a retirarlo del diario de sesiones.

-Yo no acusé a ningún grupo parlamentario. Yo lo que dije es que la presidenta gobernaba con un partido que tenía las manos manchadas de sangre.

¿Y a quién se refería?

-Al diario de sesiones me remito.

¿La tensión identitaria no está dejando en un segundo plano la cuestión socioeconómica?

-Nosotros hemos presentado muchísimas iniciativas sociales y económicas. Nadie nos puede acusar de que solo hacemos oposición de barricada. Hacemos una oposición constructiva. Hemos presentado cuatro leyes, más que ningún otro grupo, y solo somos dos.

¿La situación económica es tan mala como quieren hacer ver?

-Le puedo dar unos cuantos datos para decir por qué no está como debería de estar. Datos sobre la confianza empresarial, la fuga de empresas o de crecimiento. En 2017 vamos a crecer por debajo de la media española cuando siempre lo hemos hecho por encima. Y hemos reducido el paro menos que la media española. La economía tendría que ir mejor.

Navarra es la comunidad con menos paro, la que tiene mayor dinamismo empresarial, donde mas empresas se crearon en febrero, según el INE.

-Son datos positivos. No tengo reparo en reconocer un dato bueno, pero los que yo doy también son objetivos. A todos nos tiene que interesar que Navarra siga siendo puntera.

Dígame una cosa buena que haya hecho este Gobierno.

-Por supuesto que este Gobierno ha podido hacer alguna cosa bien. La filosofía inicial de la renta garantizada, con matices, estuvo bien. Algunas medidas económicas sí que han sido correctas y reconozco que todavía no les han lucido los resultados. Yo sé que el señor Ayerdi es el consejero que más claras tiene las ideas. Otra cosa es que no pueda hacer todo lo que quisiera.

¿Es posible verles votar algo juntos?

-Nosotros siempre tendemos la mano, pero nunca nos admiten nada. Cuestiones como la autoridad de los profesores o el alcoholismo en los jóvenes que no se han apoyado solo porque viene del PP.

¿Cómo es su relación con UPN?

-Buena. Somos partidos hermanos ideológicamente, muy similares. Tenemos mucho en común.

¿Eso es un problema para ustedes, el tener crecer a la sombra de un hermano mayor que les ignora?

-No podemos olvidar que durante 17 años el PP ha estado dentro de UPN, y cuesta hacer una marca. Pero la última encuesta del Parlamento ha evidenciado que el partido que más crece es el PP, un escaño más que cambiaría la relación de mayorías. Mi propósito es que cada vez el PP sea más relevante, pero empezamos de cero.

Desde que se hizo pública esa encuesta UPN ha endurecido el tono. ¿Nota cierto seguidismo?

-No creo que sea por eso. Lo que pasa es que el Gobierno se ha radicalizado mucho más en sus medidas. También el PSN se ha posicionado con nosotros en los temas más sangrantes.

¿Ve sintonía con UPN y PSN dentro de la oposición?

-Tenemos bastante sintonía, sí. Con el PSN hay más diferencia ideológica, pero en lo importante, lo constitucionalista, estamos a partir un piñón.

¿Tanto como para articular una mayoría alternativa tras las próximas elecciones?

-Eso el tiempo lo dirá. Es muy pronto para pensar en eso. Nuestro objetivo ahora es sacar al cuatripartito, que no vuelvan a gobernar. Y ser un partido relevante para ese cambio en el Gobierno. ¿Cómo? Dependerá del resultado de cada uno. Yo aspiro de momento a sacar mucho más.

¿Ve posible una coalición electoral con UPN en Navarra?

-Queda mucho tiempo aún, y ahora estamos centrados en hacer oposición a las políticas nacionalistas del cuatripartito. Pero siempre he mantenido que es necesario pensar antes en el bien de Navarra que en intereses partidistas.

Entonces, no lo descarta.

-Yo ni descarto ni dejo de descartar. Pero si llegado el momento por el bien de Navarra tenemos que plantearnos una unión con UPN, sin descartar en absoluto al PSN, o incluso a Ciudadanos, si reconsidera su posición sobre el régimen foral, no digo que no se pudiera pensar o hablar sobre algo así. Pero como digo, ahora no estamos en eso.

¿Qué partido le ha dejado Pablo Zalba?

-No ha tenido un trabajo fácil con la gestora, y ha dejado un partido cohesionado que tiene claros sus objetivos.

¿Se ha sentido al margen de la negociación presupuestaria entre UPN y PP?

-No, he estado perfectamente informada por mi partido. Y me parece un acuerdo positivo para Navarra que deja en evidencia que el PP está dispuesto a apostar por el Canal y por el TAV.

¿Y por qué no tiene ni un euro en los presupuestos?

-Porque lo que se va a hacer son licitaciones, y la consignación presupuestaria está en Adif y en el Ministerio. Es bastante más de lo que hay con el Gobierno de Navarra actual.

Al Gobierno se le pueden criticar muchas cosas, pero el tren y el canal están paralizados desde 2013.

-El TAV se paró por la crisis, pero todos le hemos oído al cuatripartito decir que no tiene interés en el TAV, y que quieren un tren que vaya a menor velocidad y que lleve también mercancías. Eso no es la alta velocidad. Cuando decimos que el Gobierno de Navarra ha paralizado el TAV es porque desde el principio dijo que ese modelo no era el suyo.

¿Debe Navarra pagar al Estado lo que le pide por el Convenio?

-Este es un tema muy delicado en el que lo importante es dejar trabajar en buena sintonía entre ambas administraciones. Me consta que hay sintonía. Hay que dejar trabajar a los técnicos. Con buena voluntad se llegará al mejor acuerdo para Navarra dentro de la solidaridad con el resto de España.

¿Qué le pareció el acto de desarme de ETA?

-Lo que vimos en Baiona fue un paripé, un circo mediático montado para blanquear el relato y suavizar lo ocurrido. Pero vimos también cómo personas que estaban allí decían que no era una rendición, y que se entregaban armas pero siempre se podían volver a comprar más.

¿No se cree el desarme?

-El desarme yo no me lo creo hasta que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado no verifiquen efectivamente que ETA ya no tiene armas. Ni tampoco su voluntad de disolverse, ya vimos cómo el Carnicero de Mondragón dijo públicamente que no se arrepiente de los asesinatos. A ETA no le debemos nada, y nada le daremos. Que quede bien claro que el circo del otro día no va a llevar consigo ninguna contrapartida. El Gobierno de España ha sido bien claro en eso.