Aproximadamente 2.500 hermanos participaron

12 pasos por Pamplona y un silencio roto por La Dolorosa

Aproximadamente 2.500 hermanos participaron en la Procesión del Santo Entierro
Hoy, a las 10.45 horas por las calles del Casco Viejo, la Hermandad de la Pasión estrena la Procesión del Resucitado

Sara Huarte Patxi Cascante - Domingo, 16 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

La Dolorosa fue recibida por una multitud a su salida de la Catedral.

La Dolorosa fue recibida por una multitud a su salida de la Catedral. (PATXI CASCANTE)

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La Dolorosa fue recibida por una multitud a su salida de la Catedral.

PAMPLONA. Con el escudoen la mano y el cascode romano tapándole los ojos, Álvaro Reclusa espera impaciente la señal de los mozorros para ponerse en marcha. “Esta es mi primera procesión”, asegura este pamplonés de 10 años. A su lado, Aarón Villalba y Garikoitz Ollo mantienen la formación. “Son casi tres horas”, recuerda Aarón, mientras sus dos compañeros asienten serios y aseguran que “el casco es lo que más pesa”. “Estoy muy tranquilo, ya me han explicado todo lo que tengo que hacer”, confiesa Álvaro, para quien participar en la procesión de Viernes Santo es casi una tradición familiar. “Mi hermano también sale, va con el pueblo judío”, apostilla este joven soldado romano.

De repente, un golpe seco contra la madera de la Oración en el Huerto atrae la atención de los tres txikis y el silencio a Dormitalería. Dos nuevos golpes ponen en marcha a la comitiva, salpicada con el morado de la capucha de los mozorros de la Hermandad de la Pasión. Aarón, Garikoitz y Álvaro avanzan despacio, pendientes de mantener su escudo recto y con la vista fija en los dos pasos que los preceden;la Entrada a Jerusalén yLa Última Cena.Tras ellos, siguiendo el reguero de cera derretida que van dejando a ambos lados de la calle los penitentes, El Prendimiento, La Flagelación, Ecce Hommo y el paso de la Cruz a Cuestas. La Verónica, sujetando el paño con el que habría de enjugar el sudor y la sangre de Jesús, va detrás, escoltando La Caída, El Cristo Alzado, El Descendimiento y El Sepulcro.

Al llegar a la Catedral, la aparición de La Dolorosa a hombros de 24 miembros de la Hermandad de la Paz y la Caridad, Pamplona rompió el silencio para arropar a la Virgen. Más adelante, en la vuelta a San Lorenzo, este paso protagonizó uno de los momentos más emotivos cuando los vecinos y vecinas de Iruña le dedicaron la tradicional Salve Popular.