Expectación y recogimiento en el vía crucis de andosilla

El papel de Jesús lo hizo Imanol Moreno y en la piel de María se metió Maite Resano
La XXVII edición de la Pasión contó con unos 50 figurantes y más de un centenar de ayudantes y colaboradores

María San Gil - Domingo, 16 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Jesús carga con la cruz escoltado por los romanos y empieza su periplo.

Jesús carga con la cruz escoltado por los romanos y empieza su periplo. (MARÍA SAN GIL)

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Jesús carga con la cruz escoltado por los romanos y empieza su periplo.

ANDOSILLA. Expectación, nerviosismo, recogimiento, compromiso y participación fueron la fórmula del éxito el viernes en la XXVII edición del Vía Crucis de Andosilla, un evento que trasladó por unos minutos a miles de personas al pasado para revivir la Pasión y que este año contó con dos nuevas caras en los papeles principales;el de María y el de Jesús.

La plaza del Corro, abarrotada como suele ser habitual, volvió a acoger pasadas las diez de la mañana, y bajo un intenso calor, el juicio de Poncio Pilatos. A partir de ese momento, y con un respetuoso silencio, comenzó el Vía Crucis por las estrechas calles del municipio ribero.

Imanol Moreno, andolense que se metió en la piel de Cristo por primera vez después de que Adrián Esparza anunciara su retirada, cargó con la cruz de unos cien kilos durante cerca de una hora. Al finalizar, este joven que había hecho de ladrón los últimos ocho años y que por lo tanto ya sabía lo que era que le izaran en la cruz, reconocía que “ha sido una gran experiencia. Al principio estaba un poco nervioso pero la verdad es que después todo ha ido bien”.

Moreno, que el año pasado se ofreció para hacer este papel, aseguraba que los días previos al debut ensayó algunos pasajes como las caídas con la cruz y que el viernes el calor se lo hizo pasar mal en algunos momentos. “Siempre digo que me gusta más hacer el Vía Crucis con frío, que prefiero temblar en la cruz, pero ha tocado así”, explicaba a la vez que afirmaba que el año que viene repetirá en el papel.

Junto a este joven andolense las escenas más emotivas de la Pasión las protagonizó Maite Resano en el papel de María. Resano, que sustituyó este año a Montse Altozano, es una cara conocida en la representación puesto que hizo de María en la primera edición y continuó en ese rol 13 años consecutivos.

En esta ocasión, y a pesar de que al principio, cuando le dijeron para repetir en el papel, se mostró un poco reticente, aseguraba que “ha sido estupendo, muy especial. La sensación ha sido completamente diferente porque ahora me he metido en el papel de María siendo madre y las cosas se sienten y se viven de otra manera. Ha sido muy bonito, muy emotivo”, aseguraba.

Resano, acompañada por sus hijos, también reconocía que el año que viene le gustaría repetir la experiencia.

más novedadesCuando acabó el Vía Crucis, Carlos Fuertes, miembro de la organización y Poncio Pilatos por unos minutos, afirmaba que el resultado “es muy satisfactorio” ya que, “a pesar de que los debuts son complicados, hay un gran bagaje de fondo y ha salido todo a la perfección”.

Entre las novedades de esta edición estuvo el nuevo telón del pasaje con el Cirineo, que se suma a los dos que ya hay en el recorrido, además de la participación de la coral Aita Donostia en la escena de la Verónica. Unos 50 figurantes y más de un centenar de ayudantes hacen posible año tras año el éxito de este evento.

La mañana acabó con un gran mercado hebreo y juegos infantiles que llenaron las calles del casco antiguo.