Juantxo, el valor del gran referente

natación pionero en el entrenamiento de competición formó a más de 1.000 navarros y se le homenajeará el 3 de junio tras su fallecimiento en marzo

Iñaki Sevillano - Lunes, 17 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Juantxo González, entrenador de natación.

Juantxo González, entrenador de natación. (Foto: cedida)

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Juantxo González, entrenador de natación.

pamplona- Los años pasan y el deporte, como todo, cambia. Y la evolución no siempre es positiva. La dictadura del dinero impone el olvido del valor antes concedido al deportista. Consigna intachable hace medio siglo que poco a poco se abandona por el correr del tiempo y del marchitar de las personas. El pasado marzo marchó Juantxo González Vellido. Entrenador de nadadores, pero, sobre todo, formador de personas. Artífice de que más de 1.000 navarros y bilbaínos amaran la natación y los valores que representa. Algunos, no conformes con que su recuerdo muera con ellos, le harán un homenaje el próximo 3 de junio en el feudo de su antiguo mentor: las piscinas de la calle Sangüesa, que se pretende que sean renombradas como Juantxo y decoradas con una placa en su honor. Para quien quiera acompañarles, dejan el correo juantxo.homenaje@gmail.com.

La natación de competición de Navarra cambió con Juantxo. Afincado en Bilbao, donde dirigía un equipo de gran nivel repleto de deportistas internacionales, optó por la aventura que le ofrecía Modesto Deperet, responsable de la Caja de Ahorros en Pamplona. Hasta 1964, en la Comunidad no existían más que piscinas de verano y equipos de aficionados sin aspiraciones competitivas. La piscina municipal de su nuevo equipo suponía una oportunidad, una brecha por la que avanzar y ser el precursor de la natación de competición navarra de alto nivel.

Su huella caló profunda en 30 años de enseñanza deportiva en cientos de pupilos. Javier Chocarro fue uno de ellos. A sus 60 años recuerda las “mejoras y nadadores de gran nivel” que dejó en Navarra y en Bilbao, llegando a ser considerado por la Federación Española como “un técnico de primer nivel”, aunque, sobre todo, destaca que “lo que más se le ha apreciado es su forma de conectar con todos a cualquier nivel”. “Desde los que aprendían a nadar hasta los que iban a los Juegos Olímpicos, trataba a todo el mundo por igual con un cariño desbordante”, afirma Chocarro.

El exnadador asegura que muchos de sus compañeros lo consideraban “como un segundo padre” entre los que él se incluye. Revela que más allá “de resultados, de marcas” sobre la piscina, transmitía “valores íntegros del deporte”, poniendo para todos sus nadadores “metas alcanzables para que se sintiera bien”, siendo, para uno de los precursores de la iniciativa del homenaje, “un claro ejemplo de cómo entrenar a jóvenes”.

“Conocía nuestra personalidad. Sabía a quién podía exigir, quién se cansaba antes, quién necesitaba mimos, quién era más duro, quién podía tener un punto flaco en los estudios para ayudarle, y cuando veía que no hacías lo que te decía, te hacía repetir, te hacía volver a empezar”, rememora Chocarro.