billete al ‘play off’ en la última jornada

Se complican la vida

leb plata | el kia sakimóvil cae en la upna y se jugará contra el morón, a domicilio, un billete para los ‘play off’ en la última jornada de liga

Iñigo Munárriz / Javier Bergasa - Lunes, 17 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

El pívot Víctor Hidalgo entra a canasta ante la oposición de Oluwatosin.

El pívot Víctor Hidalgo entra a canasta ante la oposición de Oluwatosin.

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El pívot Víctor Hidalgo entra a canasta ante la oposición de Oluwatosin.

KIA SAKIMÓVIL 62 Poston (13), Fuentes (8), Bleeker (7), García (9), Narros (6) -cinco inicial-;Vázquez (6), Zabalo (4), Hidalgo (4) y Hopfgartner (5).

ZAMORA 72 Redpath (20), Perry , Iza (2), Bitjaa (7), Niang (21) -cinco inicial-;Oluwatosin (6), Cardit (5), Asanin (2) y Bartell (9).

Parciales 16-14, 12-19, 14-18 y 20-21.

Árbitros Sánchez y Escarti. Eliminado A. García por cinco faltas.

Pabellón UPNA. 1.000 espectadores.

pamplona- Al Basket Navarra se le atragantó la torrija de Semana Santa. Necesitaba una victoria y esperar un tropiezo del Alcázar para entrar a la postemporada pero solo se cumplió la segunda parte de la ecuación. Los de Prado firmaron un partido descafeinado, carente del espíritu combativo que requería la cita y el resultado fue una derrota ante un Zamora que cogió una bocanada de aire en su agónica lucha por la permanencia.

Ahora el Kia Sakimóvil se jugará el puesto de play off en tierras lejanas, en Morón (Sevilla), y no habrá ni que tirar de calculadora, ya que el que gane el duelo se clasificará. Fácil de entender, difícil de ejecutar.

Los rojos saltaron ayer a la UPNA con buenas sensaciones, un par de triples de Poston y uno de Bleeker hacían presagiar una buena tarde, sin embargo, el efecto fue efervescente y el partido pronto entró en una dinámica muy ralentizada. Los árbitros, que cada dos jugadas pitaban una infracción, tampoco estaban por la labor de favorecer el ritmo de juego. 16-14 se llegó al fin del primer parcial. En el segundo, más de lo mismo: los dos equipos se movían en márgenes estrechos y los ataques carecían de fluidez por lo que el marcador mostraba un escueto 28-33 en el ecuador.

Entonces se desató la tormenta. El Zamora inició el tercer parcial con tres triples consecutivos y una bandeja. Un caudal anotador que sorprendió a los rojos y que dejó una preocupante máxima para los visitantes (32-49). De la mano de Zabalo y García los navarros comenzaron su propósito de enmienda y consiguieron recortar hasta el 42-51 a falta de diez minutos.

Era la última bala para los locales, obligados a dar en el blanco, más aún con las halagüeñas noticias que llegaban desde Ciudad Real, donde el Alcázar -rival directo- perdía ante el Zornotza.

Empezó bien el asunto. Un triple de García y otro de Manu Vázquez acercaban a los rojos a cuatro puntos (49-53), momento en el que el universitario entonó el clásico sí se puede. En ese momento de flaqueza, el Zamora demostró porqué es uno de los equipos más en forma de la liga, volviendo recuperar un colchón por encima de los diez tantos.

Los castellanoleoneses ejercieron un férreo marcaje sobre Iñaki Narros. El alero terminó el choque con solo 6 puntos y ya se sabe: sin Narros no hay paraíso.

El Kia Sakimóvil, tras este tropiezo, sigue con las opciones de play off intactas pero se ve condenado a ganar en la difícil pista del Morón en la última jornada. Ayer se escapó una buena oportunidad pero los irrendibles no pierden la fe.