Nuevo desafío de pyongyang

Corea del Norte eleva aún más la tensión con el lanzamiento fallido de un misil
La prueba coincide con la llegada de Mike Pence a Seúl
El vicepresidente de EEUU califica el ensayo de “provocación”

Lunes, 17 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:06h

El vicepresidente de EEUU y su esposa, junto a Lim Sung-Nam en el cementerio nacional de Seúl.

El vicepresidente de EEUU y su esposa, junto a Lim Sung-Nam en el cementerio nacional de Seúl. (Foto: Efe)

Galería Noticia

El vicepresidente de EEUU y su esposa, junto a Lim Sung-Nam en el cementerio nacional de Seúl.

seúl- Un día después de mostrar al mundo su fortaleza militar, Corea del Norte continúo con su desafío armamentístico y realizó un lanzamiento fallido de un misil que coincidió con la llegada a Seúl del vicepresidente estadounidense, Mike Pence.

A primera hora de la mañana, en pleno periodo festivo del país, el Ejército norcoreano llevó a cabo desde la ciudad de Sinpo (costa oriental) una nueva prueba de un misil, que resultó fallida al estallar casi inmediatamente después de ser disparado.

La noticia la confirmaron Washington y Seúl, que no han conseguido averiguar de qué tipo de misil se trata, mientras en Corea del Norte el mutismo fue total.

El régimen acostumbra a informar de sus lanzamientos horas después e incluso al día siguiente, pero no lo hace si la prueba resulta fallida.

Las especulaciones habían corrido como la pólvora en los últimos días sobre la posibilidad de que el régimen realizase su sexta prueba nuclear o el lanzamiento de un misil, en honor al 105 aniversario del nacimiento de su difunto líder Kim Il-sung que se celebró este sábado.

Corea del Norte aprovechó esa efeméride para celebrar un gran desfile militar presidido por el líder Kim Jong-un en el que exhibió un potente arsenal de misiles entre los que se encontraba un posible proyectil intercontinental que no se había visto nunca.

La respuesta al lanzamiento de ayer no tardó y el Gobierno surcoreano lo calificó como una demostración de “la amenaza que supone para el mundo entero el programa armamentístico norcoreano”, mientras que EEUU se limitó a decir que ya se esperaba la nueva provocación.

El nuevo desafío de Pyongyang se produjo horas antes de que el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, llegara a Seúl para una visita de tres días que forma parte de una gira asiática.

El Gobierno de Donald Trump además de insinuar un hipotético ataque preventivo contra Corea del Norte, desplegó el portaaviones nuclear USS Carl Vinson en aguas de la península en respuesta a otra prueba de misiles de Pyongyang del pasado 5 de abril.

EEUU se pronunciaEl vicepresidente de EEUU, Mike Pence, subrayó ayer tras aterrizar en Seúl la “provocación” que supone el último ensayo de misiles realizado por Corea del Norte, una acción que incrementó aún más la tensión que se vive en la península coreana.

Pence aterrizó junto a su mujer y sus dos hijas en la base aérea de Osan (al sur de Seúl) para dar inicio a un viaje de tres días a Corea del Sur que tiene como objetivo principal tratar la crisis abierta con el régimen de Pyongyang y sus continuas pruebas de armas de destrucción masiva.

“La provocación de esta mañana de Corea del Norte es simplemente el último recordatorio de los riesgos que encara cada uno de vosotros cada día”, dijo Pence ante un grupo de militares estadounidenses durante una cena celebrada con motivo del Domingo de Pascua en la céntrica base militar de Yongsan, en la capital surcoreana.

Pence también quiso destacar el compromiso de su Gobierno con la alianza militar existente con Corea del Sur, país por el que tomó parte en la Guerra de Corea (1950-1953) liderando la coalición de la ONU que luchó contra tropas norcoreanas.

El vicepresidente afirmó durante la cena que “el compromiso con esta alianza histórica” es ahora más fuerte que nunca.

El número dos de la Administración Trump se reúne hoy con el presidente surcoreano en funciones, Hwang Kyo-ahn, y con el presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento), Chung Sye-kyun.

Se espera que ambos analicen maneras de presionar a Pyongyang para que abandone su programa nuclear y de misiles a través de una mayor presión diplomática y también de sanciones más duras.

Washington también apuntó que se examinarán opciones militares como posible respuesta a provocaciones del régimen norcoreano.

Un asesor de Casa Blanca explicó a la comitiva que viaja con Pence que el misil disparado seguramente fuera un proyectil de alcance intermedio y descartó de que se tratara de uno con rango intercontinental.

En enero el líder norcoreano, Kim Jong-un, aseguró que su país ultima el desarrollo de un ICBM que pueda alcanzar EEUU. Durante los festejos para celebrar el 105 aniversario del nacimiento de Kim Il-sung, el número dos del régimen Juché, Choe Ryong-hae, dijo que responderían a un hipotético ataque preventivo de EE.UU. con armas nucleares.

A esta gran tensión, se une la posibilidad de que el régimen de Kim Jong-un decida realizar una prueba atómica (fotos recientes indican que todo está listo en su base nuclear) en los próximos días. - Efe