Música

Exhibición de blues

Por Javier Escorzo - Lunes, 17 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

CONCIERTO DE LOS BRAZOS &MITCH LADDIE BAND

Fecha: 09/07/2017 Lugar:Zentral.

Incidencias: Conciertos pertenecientes al ciclo ‘Iruña In Blues’, organizado por Burlada Blues Bar.

Dentro de las actividades organizadas por el Burlada Blues Bar, que sigue trabajando en la difusión de este género musical en Navarra, destaca el ciclo Iruña In Blues;se trata de una serie de conciertos que tiene lugar en la sala Zentral y que en la edición de este año contará con nombres como Bob Stroger, James Armstrong, Leif De Leeuw Band, Mr. Sipp o Krissy Mathews Band. Aparte de los mencionados, uno de los platos fuertes se sirvió el pasado domingo con un cartel formado por la banda vizcaína Los Brazos y la británica Mitch Laddie Band. Comenzaron los de Sopelana, un joven trío de formación clásica (guitarra, bajo y batería), que debe su nombre al texano “Río de Los Brazos”, mencionado en la canción Broke down on Los Brazos, del grupo Gov’t Mule (proyecto paralelo de varios miembros de The Allman Brothers Band). Si ese detalle sugiere ya muchas cosas sobre sus influencias e intenciones, su música no hace más que confirmarlas. Tras seis años de trabajo y tres discos editados, Los Brazos suenan aplastantemente bien en unas composiciones que parten del blues, pero que a menudo adquieren desarrollos más duros gracias a la abrasiva base rítmica de Kokino y Txemi, rematada por la virtuosa guitarra de William. El momento de mayor conexión con el público llegó con Not my kind, con participación popular en los coros. Más sutiles se mostraron los tres componentes de Mitch Laddie Band, que tenían en Pamplona la última fecha de la gira que han desarrollado por nuestro país. Su propuesta gira en torno al blues, pero también incorpora elementos de otros estilos, como el pop, el soul, el funk o el jazz. Mitch Laddie es el guitarrista, cantante y auténtico líder de la formación, y en todo momento ejerce como tal, echándose sobre los hombros el peso de la actuación tanto a nivel musical (su guitarra es la principal protagonista), como en lo referente a presencia sobre el escenario y relación con el público. Sus dos compañeros ofrecen un acompañamiento instrumental impecable, pero siempre situados en un discretísimo segundo plano;el único instante en el que acapararon la atención fue casi al final, cuando al ser presentados se lucieron con sendos solos de bajo y batería. Especialmente versátil demostró ser este último, que tan pronto ofrecía redobles con regusto a jazz como sacaba de sus baquetas sonidos mucho más robustos y contundentes. Además de temas propios, también incluyeron en el repertorio varias versiones, entre las que destacaron la de The thrill has gone de BB King, que fue interpretada con maestría, y Foxey lady, de Jimi Hendrix, que sonó mucho más salvaje, con Mitch gritando y elevando hasta el límite la distorsión de su guitarra. No podía ser de otra manera: el blues es un género bastardo que ha se ha mantenido vivo mezclándose con otros estilos, y eso fue lo que hicieron las dos jóvenes formaciones: recoger la tradición y continuar con su evolución. El futuro está bien asegurado.