Domingo de Resurrección

San Miguel inicia en compañía su largo periplo por Navarra

Ayer fue la salida oficial del Ángel de Aralar a 312 localidades

El lunes 24 llegará a Pamplona, sin visita a la sede del Parlamento

Nerea Mazkiaran - Lunes, 17 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

El Ángel de Aralar fue despedido en los límites del santuario por la cruz profesional.

El Ángel de Aralar fue despedido en los límites del santuario por la cruz profesional. (Nerea Mazkiaran)

Galería Noticia

El Ángel de Aralar fue despedido en los límites del santuario por la cruz profesional.

uharte arakil- Domingo de Resurrección, la imagen de San Miguel abandonó ayer su casa en lo alto de Aralar para iniciar de manera oficial un largo viaje por más de 300 localidades de Navarra. “Cada año son más. Creo que son 312”, señaló José Mari Ustarroz, presidente de la Cofradía de San Miguel y encargado ayer de llevar la cruz procesional que despidió a la efigie en los límites del santuario. La portaba Mariano Zubiria, al igual que viene haciéndolo desde 1992. “Le dijo don Inocencio”, recordaba Julián Etxeberria. Y es que los tres son monaguilloszaharrakde Inocencio Aierbe, quién fuera capellán de Aralar durante 56 años.

La de ayer es la única visita que se realiza a pie, un camino de algo menos de 10 kilómetros con destino Baraibar, atravesando la sierra de Aralar por el llamado camino del cura de Madotz. Con una tarde primaveral, no faltaron los incondicionales como Teodoro Otamendi, de Betelu;Lucas Andueza, de Lakuntza;Jesús Azpiroz, de Lekunberri o Gregorio Pellejero, de Areso, entre otros, aunque ayer se animaron a acompañar a San Miguel rostros menos habituales. Lo cierto es que fue una de las salidas más concurridas de estos últimos años, con unos 125-140 según diferentes recuentos. Y es que otras muchas personas acompañan a San Miguel hasta el límite de la senda, donde comienza un largo sendero visible desde el lugar.

A buen paso, el grupo realizó una parada a mitad de camino en la cruz de Ziñiku, como la llaman los de Uharte Arakil o Burnigurutz, como la conocen en los pueblos de Larraun. Y es que se encuentra en la muga de Uharte Arakil, Baraibar e Iribas. El grupo llegó con tiempo y hubo un descanso antes del encuentro a las siete de la tarde con el cura y la cruz procesional de la parroquia de Baraibar. Allí fue la bendición de los campos lau haizetara, un ritual que se repite en la mayorías de las localidades. También es costumbre que la imagen y sus acompañantes sean asistidos en cada localidad por los Hermanos de San Miguel, un honor que se transmite de generación en generación.

Si bien ayer era la salida oficial, el periplo de la imagen comenzó el pasado 11 de marzo en Arruazu y ha continuado por Sakana y tierra Estella. Según cuentan, esta tradición se remonta a los tiempos en los que la cofradía de San Miguel contaba con miles de miembros y tenía como finalidad facilitar a los cofrades enfermos que no podían subir a Aralar a venerar esta imagen.

De Baraibar saldrá en coche con Jesús Mari Sotil, capellán auxiliar de Aralar y Ángel Andrés, su chofer y compañeros de viaje desde hace 15 años. Su primer destino será Albiasu, para continuar hoy por Lezaeta, Errazkin, Betelu, Arribe e Intza. Mañana recorrerá otros concejos de Larraun y Araitz, con visitas a Gaintza, Uztegi, Azkarate, Atallu y Azpirotz para finalizar en Lekunberri. El peregrinaje de San Miguel continuará el miércoles por Gorriti, Uitzi, Arruitz, Etxarri-Larraun, Mugido y Aldatz. Al día siguiente visitará Allí, Oderitz, Astitz, Iribas, Madotz, Urritza y Goldaratz. El viernes continuará por Latasa, Zarrantz, Eraso, Etxaleku, Oskotz, Muskitz y Cia mientras que el sábado será el turno de Aguinaga, Gulina, Larumbe, Sarasate, Erice y Ochote para finalizar en Uharte Arakil, que al día siguiente celebrará la rogativa de esta localidad a Santa María de Oskia.

El lunes 24 llegará a Pamplona, tal y como sucede desde 1210. En la capital navarra permanecerá una semana, siete días durante los que visitará cerca de 90 instituciones. Sin embargo, este año no irá al Parlamento, después que desde el santuario decidiera que “no estamos dispuestos a ser una piedra de confrontación para nadie” según se decía en la carta suscrita por Mikel Garciandía, capellán de Aralar. “Agradecemos de corazón el deseo de los parlamentarios que quieren que visitemos el Parlamento, pero por el respeto que San Miguel merece, declinamos comparecer en esta institución”.

Y es que el Parlamento, con el voto de UPN, Geroa Bai y PPN avalaron que el Ángel de Aralar visitara el Parlamento de Navarra frente a una solicitud de Podemos e Izquierda-Ezkerra para que la Mesa de la Cámara no autorizara la celebración de actos de contenido religioso en la sede del Legislativo, una iniciativa que también apoyaron EH Bildu y PSN.