Un centenar de niños muere de hambre en Mosul

En la zona oeste hace meses que no entran alimentos ni medicamentos y no hay agua potable

Martes, 18 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:06h

MOSUL- Un centenar de niños ha muerto de hambre desde que el pasado febrero comenzó el asedio al casco antiguo de la ciudad iraquí de Mosul, donde se ha hecho fuerte el grupo terrorista Estado Islámico (EI).

El director regional de la ONG Foro del Niño, Muataz al Raui, explicó que el sitio al casco antiguo, impuesto por los militares y la Policía iraquíes, ha agotado las existencias de leche y otros alimentos, lo que ha contribuido a la muerte de numerosos bebés y recién nacidos.

Al Raui acusó al EI y a las fuerzas militares de ser responsables de cometer un “crimen contra la humanidad” y una “grave violación” contra los menores que están atrapados en Mosul, a la vez que advirtió que habrá más víctimas entre los niños debido al “asfixiante asedio” impuesto por las fuerzas gubernamentales.

Según cálculos de Unicef, unos 220.000 menores de edad siguen atrapados en los barrios bajo el control de los terroristas y se encuentran en peligro extremo y “sin salida”.

Desde el comienzo el pasado octubre de la ofensiva contra el EI en la provincia de Nínive, cuya capital es Mosul, cerca de 500.000 civiles se han visto desplazados, cerca de la mitad, menores de edad, según Unicef. En las últimas seis semanas, unos 151.000 niños huyeron con sus familias.

Los mercados populares están “vacíos” y los suministros que fueron almacenados por las familias ya han sido “consumidos”.

En la zona oeste de Mosul hace varios meses que no entran ni alimentos ni medicamentos y tampoco hay suministro de agua potable ni de electricidad.

LA historia de almasUna de las menores que a punto estuvo de morir de hambre es la pequeña Almas, de seis meses de edad, que llegó a desmayarse por la falta de alimentos mientras sus padres huían de los combates.

El padre de la niña, Rabia Zahir Abdulhadi, dijo que la familia consiguió huir de Mosul, después de que su casa fuera bombardeada y estuviera a punto de derrumbarse y tras haber consumido los suministros almacenados.

Tras cuatro horas de caminata y un rescate milagroso por alimentación intravenosa, la pequeña se recupera, aunque padece deshidratación. - Efe