Los Iriarte de Baztan en las Islas Canarias

UNA FAMILIA Originaria de Erratzu dejó una huella cultural y social imborrable en el puerto de la cruz, en tenerife

Lander Santamaría. Juan Mari Ondikol /Archivo - Martes, 18 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

La casa palacio de Iriartea, en Erra-tzu, y el escudo que figura por duplicado en el balcón de la primera planta.

La casa palacio de Iriartea, en Erra-tzu, y el escudo que figura por duplicado en el balcón de la primera planta. (ONDIKOL)

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La casa palacio de Iriartea, en Erra-tzu, y el escudo que figura por duplicado en el balcón de la primera planta.

La conocida como La hora navarra del siglo XVIII, que tantas veces se ha dicho bien se podría llamar la hora baztandarra a la vista del destacado protagonismo que las familias del Valle de Baztan tuvieron en la época, no se remitió a la Corte de Madrid. El trabajo de investigadores que en fechas recientes han puesto de actualidad la presencia y la influencia de personajes (Don Miguel de Echeberria y Mayora, de Ziga en La Gomera, por ejemplo) que lejos de la propia península, en Cádiz, las Islas Canarias o en América, confirma que las redes familiares baztandarras llegaron más allá de lo imaginable.

En efecto, la huella de Baztan extendió sus redes además de Corte y dejó impronta y apellido que subsiste por todo el mundo. Es el caso de los Iriarte en las Islas Canarias, en Tenerife originalmente, procedentes de una de las ramas familiares que ya se habían asentado en Gipuzkoa y otras regiones. El primero en llegar a las islas afortunadas, a finales del siglo XVII, es Juan de Iriarte y Echeverría (1667-1722), que lo hace destinado al castillo de San Felipe, en el Puerto, como alférez de Milicia.

Este Iriarte casa con Teresa de Cisneros, de familia peninsular pero nacida allí, en el que entonces se decía Puerto de la Orotava y actual Puerto de la Cruz (localidad turística muy conocida ahora) en Tenerife. Él contaba 35 años y ella, apenas 16 años. Teresa de Cisneros muere en diciembre de 1719 y su esposo Juan le sobrevive únicamente tres años, al fallecer en mayo de 1722. Fueron padres de nueve hijos: Juan, Francisco, Bernardo, María Josefa, Antonia, Clara, Ana, José y Pedro.

No es poca cosa para apenas veinte años de matrimonio, pero semejante reproductiva capacidad debía ser habitual en la época y en la familia, se verá después, superada de largo por uno de sus descendientes. De estos nueve hijos, casi todos desarrollaron actividades de relevancia cultural y social, si bien dos se consideran los más interesantes, Juan (1702-1771) y Bernardo (1705-1772), éste por sí y por su hijo.

juan de Iriarte El primero, Juan de Iriarte y Cisneros nace en el Puerto de la Cruz y será un muy relevante especialista en las lenguas y la cultura griega y latina, bibliógrafo, lexicógrafo y notable poeta español de la Ilustración. Era tío del escritor y poeta y fabulista Tomás de Iriarte y Nieves Ravelo, y de los diplomáticos Bernardo (Puerto de la Cruz, 1775-Burdeos, 1814), y Domingo (1739- 1795).

Enviado a París a los once años a completar educación, pasa a Rouen donde, por sus progresos, se conviene enviarlo de nuevo a París, al Liceo Louis-le-Grand, donde será alumno de Voltaire. En 1723 va a Londres, domina el griego, latín, francés y el inglés igual que su lengua nativa, regresa a su isla natal y coincide con el fallecimiento de su padre, por lo que en 1724 marcha a Madrid y ocupa cargos de confianza en palacio, se le nombra Oficial Escribiente (1729) de la Biblioteca Real, luego Bibliotecario de Asiento y edita su Regia Matritensis Biblioteca Geographica et Chronológica, primer catálogo que publica la Biblioteca Pública Real, hasta que muere el 23 de agosto de 1771.

bernardo de Iriarte Tercero de los hijos, casó con Bárbara de Nieves-Ravelo y nada menos que dobla a su padre en descendencia. Todos sus hijos nacen en el Puerto de la Cruz, por orden Bárbara, Bernardo, Juan Tomás, Catalina Isidora, Catalina Teresa, los gemelos Domingo Gabriel José y José Gabriel Domingo, Teresa, Catalina Felisa, Antonia, Ana María, Ana María (hermana del mismo nombre), Tomás, Agustín, Vicente, Gabriel y Clara.

El primero de los varones, Bernardo, nace el 18 de febrero de 1735, deja el Puerto de la Cruz reclamado en Madrid por su tío para que le ayudara en redactar el diccionario latino-castellano. Se inicia en la carrera política como secretario de la Legación española en la Corte de Parma, en 1760 es designado secretario de la Embajada de España en Londres, y será un amante de las Bellas Artes. Traduce varias obras, ayuda a artistas de la talla de Goya, en 1763 sucede a su tío Juan en la Academia de la Lengua y es nombrado en 1797 ministro del Supremo Consejo de las Indias. Hijo de la Ilustración, está a punto de ser condenado por la Inquisición, pero logra escapar a la pena de encarcelamiento y confiscación de bienes que recae sobre su persona. Llegado Fernando VII, emigrará a Francia, falleciendo en Burdeos el 11 de julio de 1814.

la casa iriarte En el Puerto de la Cruz, la casa es de las de más valor histórico y cultural, recuperada tras los trabajos de recuperación y embellecimiento del casco histórico. Actualmente, alberga tienda de artesanía y regalos en su planta baja, y el Museo Naval del Puerto en la planta superior, en el número 17 de la calle San Juan y esquina con la calle Iriarte dedicada a la familia, frente al Palacio de Ventoso. Allí puede ser visitada por quienes quieran recordar la presencia y herencia de los Iriarte y del Valle de Baztan en tierra tan lejana y hermosa como hospitalaria.