el frontón labrit se rinde a barriola

Abel: “Me voy con un sabor muy dulce de este deporte”

declaraciones | el veterano pelotari afirmó que en el labrit se siente como en casa y reconoció que, por encima de las txapelas, lo mejor que se lleva es el cariño de la afición

Iñigo Munárriz / Iban Aguinaga - Miércoles, 19 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Uxue Barkos, presidenta del Gobierno de Navarra, entrega a Barriola una placa conmemorativa antes del partido.

Uxue Barkos, presidenta del Gobierno de Navarra, entrega a Barriola una placa conmemorativa antes del partido. (Iban Aguinaga)

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Uxue Barkos, presidenta del Gobierno de Navarra, entrega a Barriola una placa conmemorativa antes del partido.Abel fue homenajeado con un aurresku.Barriola se despide de los aficionados que abarrotaron el Labrit.

“Me quedo con los momentos en los que la gente ha vibrado, se ha puesto de pie, ha aplaudido y se lo ha pasado bien”

pamplona- “No sabes cómo agradecer con palabras y decir de corazón mil gracias, porque hoy a la tarde, aunque sea por un momento, te sientes especial y eso es gracias al público, a la Federación, al Gobierno de Navarra y a la gente. De corazón, gracias”. Abel Barriola es un hombre elocuente pero ayer, en medio de esa vorágine de emociones, le costaba transmitir todo lo que sentía. “Me voy con un sabor muy dulce de este deporte, de toda la gente que he conocido y me siento un auténtico afortunado”, explicó el protagonista.

“Cuando te bailan el aurresku te vienen recuerdos de toda la vida y te emocionas muchísimo”, explicó Barriola y continuó: “Dejar este mundo es difícil pero al mismo tiempo, mirando para atrás, es muy bonito. No se cómo agradecer a todos porque ha sido un día muy, muy especial para mí”.

Abel confesó que se le hizo largo el partido por los nervios y que las piernas le pesaban, pero que terminó muy satisfecho por el cariño que le brindó la afición pelotazale de Pamplona.

“Me quedo con muchos momentos. Me quedo con los momentos en los que la gente ha vibrado, se ha puesto de pie, ha aplaudido y se lo ha pasado bien. Me quedo con cualquier día de esos”, dijo Abel. “Todos los pelotaris navarros nos sentimos en casa aquí y me quedo con cualquier día en el que la gente ha vibrado y ha disfrutado porque eso le llega muchísimo al pelotari”, declaró el manista con 19 años de carrera.

“Dentro de 20 años me acordaré de las txapelas pero de lo que más me acordaré será de las palabras de cariño que han tenido hacia mí en los momentos buenos y malos, y eso lo recordaré hasta el día que me muera”, concluyó Abel.

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