Sergi López: “El silencio y el cine tienen algo en común”

El catalán es protagonista, junto con Olivier Gourmet, del último filme de Marion Hänsel, ‘Río arriba’

Jueves, 20 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

barcelona- El actor Sergi López, coprotagonista junto con Olivier Gourmet de la última película de la cineasta belga Marion Hänsel, ha confesado que “el silencio y el cine tienen algo en común”. Río arriba, que se estrena en las pantallas estatales el próximo viernes 21, narra el encuentro entre dos hermanastros que remontan un río en Croacia para tratar de saber qué sucedió con su padre común, que apareció muerto con un tiro en la cabeza. Como es habitual en el cine de Hänsel, Río arriba es un filme minimalista, con pocos diálogos y mucha contención en los personajes.

López apuntó que se siente atraído por ese cine: “Actuar sin palabras me motiva mucho y, aunque en teatro no callo y hablo por los codos, me gusta actuar en silencio en el cine, pues el cine y el silencio tienen algo en común. El cine tiene mucho que decir cuando presenta al espectador a alguien que vive, observando en silencio, qué está pensando”. Admite que la directora belga bebe de fuentes como Ingmar Bergman, “un cine en el que el espectador no está adoctrinado sobre qué debe pensar o qué ha de mirar, y tiene tiempo para entrar en el paisaje, escuchar el viento, dejarse llevar y entrar dentro de la cabeza de los personajes”.

López (Villanueva y Geltrú, Barcelona, 1965) entró en este proyecto de la misma manera como es Marion Hänsel y sus películas, de forma “dulce y tranquila”. Ya había trabajado con la directora en un pequeño papel en su anterior filme, La tendresse (La ternura), y entonces ya pudo comprobar en tres días de rodaje esa tranquilidad y esa dulzura. Cuando le envió el guión de Río arriba, “tan simple, cargado de emociones” y con la oportunidad de trabajar junto a Olivier Gourmet, pensó que era “algo imposible de rechazar”.

Sergi López percibe la manera de hacer de Hänsel como “un cine tranquilo, casi antisistema o contracorriente, ya que hablamos de remontar un río”. En su opinión, Hänsel no es partidaria de grandes montajes, de un cierto dinamismo que el lenguaje cinematográfico tiene adoptado como algo evidente: “No tiene miedo al silencio, a mostrar a sus personajes fumando ensimismados en sus propios pensamientos, porque no es una directora efectista. No le gustan los efectos especiales ni los efectos de cámara, de luz, ni la grandilocuencia”. - Jose Oliva