El vacuno de leche en Navarra

Jesús Mª Mangado Urdániz - Viernes, 21 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Hace unos días la prensa local recogía la noticia de que la cooperativa Kaiku recogerá la leche producida por trece explotaciones de vacuno de leche situadas en los valles de Baztán, Larraun y Ultzama ante la negativa de una empresa multinacional a recogerla, ya que la ubicación geográfica de estas explotaciones y el bajo volumen de leche producida incrementaba en exceso el coste de recogida. Considero que esta noticia, que no mereció más que una breve nota en las páginas interiores, es de trascendental importancia.

La actividad que desarrollan agricultores y ganaderos trasciende de la mera producción de alimentos seguros y de calidad y genera otras externalidades que ponen, gratuitamente, al servicio de la sociedad. Inducen otras actividades económicas ligadas a la suya (semillas, piensos, maquinaria, construcción, servicios, etcétera), vertebran la población en el territorio, gestionan el medio natural, mantienen conocimientos, tradiciones, usos, lenguaje, arquitectura de gran valor etnográfico, crean y mantienen paisajes, son agentes de mitigación del cambio climático, en definitiva, mantienen vivo el medio rural. Esto es tanto más importante cuanto más difíciles son las condiciones en las que mantienen su actividad.

Pues bien, una empresa multinacional ha decidido, y está en su derecho, suspender la recogida de la leche producida por explotaciones familiares de vacuno de leche de pequeña dimensión y de difícil acceso por el sobrecoste que le acarrea el hacerlo, comprometiendo de esa forma su continuidad y la prestación de los otros servicios citadas.

Felicito a la empresa Kaiku por la decisión adoptada y animo a los consumidores de productos lácteos comprometidos con un entorno rural local y dinámico a que, en ejercicio de su derecho a decidir, opten por los productos de empresas que muestran esta sensibilidad frente a los de empresas en las que priman los intereses económicos exclusivamente.