A la contra

Protección

Por Jorge Nagore - Viernes, 21 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Estoy muy de acuerdo con el artículo de ayer en el que Félix Monreal explicaba que también hay responsabilidad de muchos peatones imprudentes, despistados y hasta osados en algunos de los sucesos que ocurren y que, teniendo claro que los peatones somos los máximos dañados, precisamente por eso tendríamos que ser también los más cuidadosos. Totalmente de acuerdo. Y también con quien clama que todo esto se solucionaría con “precaución y más educación” por parte de los conductores, algo tan cierto y naif como decir que no existiría problema alguno en el mundo si todos los seres vivos nos amásemos los unos a los otros. El problema es que no es así y que hay un porcentaje suficiente de conductores muy egoístas y muy macarras, más que suficiente para que surjan miles de incidentes anuales cada año y que algunos de esos incidentes sean tan crueles como la muerte. Que alguien muera en una ciudad en un paso de cebra debería avergonzar a una sociedad hasta extremos insospechados. Es la supina demostración de la parte idiota y cruel del supuesto progreso. Morir en tu propia ciudad andando por donde tienes que andar sin que la administración que debe protegerte haga todo lo que esté en su mano para ello -todo- sin por eso tener que colapsar la ciudad es el summun de la crueldad. Desde 1994, Navarra ha pasado de tener 191.000 coches a tener 303.000, un 58% más, mientras que Pamplona tiene 92.000, por 70.000 hace 20 años, lo que supone un 31% más. Los incrementos en la Comarca de Pamplona son aún mayores porcentualmente: Barañáin tiene 10.000 (40% más), Burlada 8.400 (40%), Egüés 6.500 (365%), Cizur 6.100 (55%) y Villava 4.700 (50%). Y las motos casi se han triplicado en Navarra, de 12.000 a 32.000. Muy de acuerdo en que los peatones deben ser los más concienciados, pues nos va la vida en ello. Pero que las administraciones nos protejan de esta invasión de máquinas.