Mar de fondo

Dinero rojo

Por Xabi Larrañaga - Sábado, 22 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

tal como hemos visto y veremos, altos cargos del PP se han dedicado a robar en las últimas dos décadas, tiempo en el que una docena de miembros bajos del partido fueron asesinados y centenares sufrieron exclusión y amenaza. Nunca los churros han sido tan merinas, ya que bastantes ladrones cimentaron su poder sobre la empatía que les regaló ese infinito dolor. Corre un hilo sanguinolento entre el cadáver de un concejal que vendía chuches y el lujo ilícito de un mandamás gürteliano, pues sin el funeral de aquel jamás este habría alcanzado su estatus público y económico. No es un invento mío, lo confesaron entonces intelectuales de fama y paisanaje de bar: les votaré por solidaridad, porque los están matando. Esta opción más humanista que ideológica, más personal que sectaria, se ha convertido en un premio de lotería.

Indigna el dinero blanco y molesta el dinero negro, pero lo que enciende el vómito es el dinero rojo, chalaneado al calor de la ira y piedad que provocó el tiro en la nuca. Nos están cazando como a gorriones, protestó con razón alguno aquí. Y alguna gaviota allí aireó el drama avícola mientras se iba alimentando de costosas perdices y traficando con el colibrí. Mucho pavo real de Génova, sí, luce un rico plumaje fruto de la injustísima pobreza existencial de pardales locales. La jaula de unos, el edén de otros.

Da asco recordar que casi todos los imputados, detenidos, llamados a declarar, encarcelados, en fin, esa mala gente, apuntalaron su negocio derramando ética ante el pueblo: el éxito en las urnas se lo debemos a las víctimas del terrorismo. Fue su única verdad. Millones de euros sobre billones de lágrimas.