Geroa Bai y el post desarme de ETA

Por Koldo Martínez, Juana García y Andoni Serrano - Sábado, 22 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:09h

el día 8 de abril nuestra sociedad, esa que ha padecido especialmente años de violencia ilegítima e injusta, ha vivido una etapa histórica: el desarme de ETA. Una exigencia que toda la sociedad llevaba años haciendo a esta organización. Un paso necesario que desde Geroa Bai considerábamos urgente. Una fecha que desde determinadas trincheras políticas y mediáticas han querido vivirla como un “suceso o acontecimiento” pero que en GBai la contemplamos como una etapa dentro de un ”proceso” iniciado hace mucho tiempo y que tardará mucho aún en acabar. Un largo proceso que nosotros denominamos de “integración social”. Porque sin ésta no habrá paz ni convivencia. Porque el final de este proceso debe ser -y será- la paz y la convivencia.

El desarme ha sido un desarme singular. No ha sido el desarme con el que ETA soñaba. ETA siempre había hablado de “interrumpir la lucha armada” o de “cesar su actividad armada” siempre que el gobierno español estuviera abierto a cumplir sus exigencias. También afirmaba estar a favor de una “desmilitarización” que obligara a “todas las partes del conflicto”. Es decir, que ETA apostó hasta muy recientemente por una “desmilitarización bilateral”, fruto de una negociación política con los Estados. Y lo vivido el día 8 de abril, está claro, poco o nada ha tenido que ver con ese deseo o sueño. El desarme ha sido singular también porque no ha sido fruto de la derrota policial de dicha organización, de la detención de todos sus militantes, como soñaban muchas personas y algunos grupos políticos estatales que defendían cualquier tipo de medidas, legales, ilegales, legítimas o ilegítimas, para acabar con ETA. Lo vivido el día 8 nada ha tenido que ver con ese deseo o sueño.

El desarme de ETA ha sido fruto de un trabajo discreto, perseverante y prudente, con participación de las instituciones políticas de las tres comunidades, Comunidad Autónoma Vasca, Navarra e Iparralde, acorde con la exigencia social y ciudadana de poner fin al terrorismo, con la de la Comisión Internacional de Verificación, y también, con el visto bueno de los Gobiernos francés y español. Porque ¿hay alguien que crea que los presidentes de los gobiernos de España y Francia no estaban informados y dejando hacer para que esto llegara a buen puerto? Que piensen un poco en esto y en el papel que han jugado UPN, y sobre todo el PSN en comparación con sus compañeros del PSE y conjunto del PSOE. ¿Hubieran preferido estos partidos que el desarme no se hiciera? Y ha sido un desarme unilateral, sin condiciones políticas, verificado, legal, completo, tal y como venía exigiendo la sociedad directamente y también a través de todas las declaraciones institucionales y políticas aprobadas últimamente. Entre ellas la que el Parlamento Foral de Navarra aprobó en su reunión en Arguedas.

Este singular desarme va a permitir que se sigan dando pasos en ese proceso de integración social, logro que nos va a costar alguna generación conseguir, si queremos aplicar con rigor los tres ejes de la Memoria (Verdad, Justicia y Reparación). Porque tenemos a miles de personas que legitima(ba)n el uso de la violencia en algún momento de nuestra historia reciente. Tenemos también a las víctimas, su familiares y la propia sociedad que necesitan conocer la verdad sobre los crímenes sin resolver. Víctimas de las violencias ilegítimas de ETA (más de 300 atentados), del Estado con sentencias ridículas o sin juzgar, y de nuestra Memoria lejana del 36 y del franquismo sin ningún tipo de juicio. Miles de personas que sangran por estas heridas aún abiertas.

Por todo ello, hoy al igual que siempre, hacemos público nuevamente nuestro compromiso por el reconocimiento y reparación a todas las víctimas a las que se les debe la parte de verdad que muchas aún no conocen. Llamamos a las personas que militando, o habiendo militado en ETA o cualquier otra organización armada, para que analicen el pasado de manera crítica y concluyan que siempre estuvo mal, que reconozcan el daño causado, y que pidan perdón si es de manera sincera. Y que colaboren con la Verdad. Mostramos nuestro reconocimiento a las personas presas que tras haber dado esos pasos sinceramente, eligieron la denominada Vía Nanclares, y se jugaron la vida como pioneros en este camino. Finalmente, siendo conscientes de que va a haber tentaciones e iniciativas políticas para querer capitalizar el relato en un sentido distinto al del horizonte de la integración, en Geroa Bai consideramos que esto sería éticamente reprobable y políticamente un error.

La paz y la convivencia nos exige a todos y a todas. No dificultemos su consecución.

Los autores escriben en representación del grupo de trabajo Paz y Convivencia de Geroa Bai