Instituciones, Apymas y colectivos se involucran

Mendillorri impulsa un proyecto piloto con el instituto y las familias sobre consumo de drogas

Instituciones, Apymas y colectivos se involucran en sensibilizar sobre esta problemática en un barrio copado por adolescentes
El problema remite gracias al trabajo en “red”

Ana Ibarra Javier Bergasa - Sábado, 22 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Jóvenes de Bideberri que llevan un año trabajo formalmente con el Ayuntamiento vía convenio.

Jóvenes de Bideberri que llevan un año trabajo formalmente con el Ayuntamiento vía convenio. (JAVIER BERGASA)

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Jóvenes de Bideberri que llevan un año trabajo formalmente con el Ayuntamiento vía convenio.

“El consumo está ligado con la falta de motivación, de ahí el trabajo en actividades que les gusten”

PAMPLONA. Cuando se cumple un año del convenio firmado entre Bideberri y el Ayuntamiento de Pamplonael trabajo que se lleva a cabo en materia deprevención y dinamización de menores y adolescentes en el conjunto del barrio se ha reforzado en coordinación con los diferentes agentes locales. Destacan dos nuevos frentes cuya finalidad última es “abrir un debate” en el barrio sobre las alternativas de ocio y oportunidades de los más jóvenes aunque el tema de enganche sean los consumos.La asociación Bideberri impartirá en mayo un ciclo de talleres a los alumnos de 3º y 4ª de Secundaria (15 y 16 años) con el objetivo de informar y sensibilizar sobre las consecuencias del alcohol y drogasen consumos excesivos. En estas sesiones, que se realizarán en horario lectivo, se quiere profundizar con los propios chavales sobre su percepción del consumo y el manejo de las situaciones de mayor riesgo. Asimismo, se van a organizar unas jornadas dirigidas a padres y madres incidiendo en la necesidad de “motivar” a los adolescentes y “estimular en positivo a los jóvenes”, aseguró Xabier Senosiáin, de Bideberri.

Ambos programas son resultado del trabajo en común entre Bideberri y profesionales de la unidad de barrio, el centro de salud, las Apymas, el instituto y del Gobierno (un técnico en drogodependencias).

Desde hace año y medio los niveles de consumo y trapicheo de drogas han disminuido “gracias al trabajo de prevención y sensibilización que se está haciendo, visibilizando otras formas de hacer ocio y pasarlo bien,” aunque el problema sigue existiendo, asegura Senosiáin. “Desde Bideberri queremos dar pautas para que los jóvenes sepan abordar situaciones y qué hacer en caso de un coma etílico de un amigo, saber qué ocurre cuando hay un consumo en exceso, pero también queremos conocer cuál es su percepción de los consumos, que elaboren un discurso y expongan hasta qué punto consideran que tomar alcohol o sustancias es arriesgado, qué sacan en positivo, porqué les atrae...”, indica.

También con los padres se quiere compartir experiencias, “que le pongamos nombre a los miedos y ofrecer también unas pautas a las familias para que sepan cómo enfrentarse a situaciones, plantear la necesidad de ofrecer estímulos positivos para que los jóvenes estén motivados, para que sean capaces de crear sus propios proyectos”. “El tema de los consumos está muy ligado a la percepción que se tiene de uno mismo, a la falta de empoderamiento, a la desmotivación. A través de actividades se estimula su valía, su competencia. Hay casos de personas que necesitaban refuerzo escolar y, sufrían bullying,falta de iniciativa, y que ahora trabajan como voluntarias en la ludoteca o trabajando en la huerta, chavales que antes se sentían fuera de todo”, subrayan.

Para la responsable de los Programas de Infancia y familia del Ayuntamiento de Pamplona, Ana Fernandez, acciones tan transversales como éstas son posibles gracias al trabajo “en red” que se viene desarrollando desde hace muchos años en la construcción de barrio, sobre todo para que “los adolescentes adquieran unos hábitos saludables buscando alternativas al aburrimiento y al consumo”. En este sentido, se valora de forma muy positiva la implantación del servicio de prevención de Bideberri que trabaja de manera coordinada con el equipo municipal de Infancia. “En Mendillorri ha habido mucho trapicheo y los padres están preocupados por este problema porque es un barrio con mucha población adolescente”, asegura Ana. El 30% tiene menos de 18 años, unos 3.000. “Chavales a los que se les ofrece cantidad de actividades durante el verano y el resto del año en lugar de beber o consumir, y que les gustan”, abunda. “En estas edades es muy importante que construyan su propia personalidad, que aprendan a pensar por sí mismos. El paso de adolescente a persona adulta es crucial e implica saber decir que no, mantenerse firmes. A lo mejor quieren tomar dos cervezas pero no una tercera, o primero un bocata, o no ceder a la presión del grupo si no quieren beber o consumir...”, señala.

500 chavalesXabi Senosiáin también reconoce que el convenio con el Ayuntamiento les ha dado “nuevas herramientas”. “Tenemos contacto con orientadores de los cuatro colegios y del instituto, con la unidad de barrio, con la escuela infantil, con pediatras y profesionales del centro de salud y también con la Policía local”, subraya. “La población que atendemos se ha triplicado en este último año, con más de 500 chavales”, indica. En Semana Santa han ofertado una ludotecta para txikis y talleres para formar monitores. En verano habrá excursiones, travesías, campamentos... Bideberri trabaja con cuatro técnicos (trabajadores sociales, psicopedagoga y profesora), dispone de sede en civivox Mendillori, y se muestra ilusionado con el proyecto Antzara para dar uso al nuevo edificio social. Otra acción que resaltan es el trabajo este curso con chavales de 1º y 2º de la ESO en horario de tutoría para debatir con ellos “su percepción sobre el barrio y animarles a que formulen sus propias actividades;espacios de debate con ellos”. En esta misma línea va la actividad que se plantea ahora con los cuatro colegios en Infantil y Primaria. A través de gynkanas se les hará partícipes de las necesidades que ven en su barrio, “cómo les gustaría que fueran sus calles y parques”.