mesa redonda para analizar la situación de las letras forales

El momento dulce de la literatura navarra

Condestable acogió el viernes una mesa redonda en la que se analizó la situación actual de las letras forales

Un reportaje de F. F. Garayoa. Fotografía Unai Beroiz - Domingo, 23 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Condestable acogió el viernes una mesa redonda en la que se analizó la situación actual de las letras forales.

Condestable acogió el viernes una mesa redonda en la que se analizó la situación actual de las letras forales. (UNAI BEROIZ)

Galería Noticia

Condestable acogió el viernes una mesa redonda en la que se analizó la situación actual de las letras forales.

Por encima de la crisis o de la digitalización galopante, la realidad es que Navarra vive actualmente un auténtico boom de escritores que, poco a poco, están colocando a la Comunidad Foral como un referente en lo que a edición de libros se refiere. Y lo mejor es que la calidad que atesoran no solo es sobresaliente sino que, además, se ha generado una comunión entre los literatos navarros que es la envidia de otras disciplinas artítisticas y que ha desembocado, por ejemplo, en la creación de la reciente Asociación Navarra de Escritores/as-Nafar Idazleen Elkartea.

Precisamente, desde el seno de la citada asociación, y casi a modo de presentación pública, se organizó el pasado viernes, en Condestable, una mesa redonda bajo el epígrafe ¿Hacia dónde va la literatura navarra?Moderada por el periodista Jesús Barkos, el debate lo protagonizaron, principalmente, ya que el público asistente también participó en buena medida, Mikel Zuza, escritor y bibliotecario;Patxo Abarzuza, en representación del gremio de libreros;Fátima Frutos, presidenta de la Asociación de Escritoras y Escritores de Navarra;y Nieves García, del grupo de editoras y editores de la Comunidad Foral.

Mikel Zuza, en su facetade bibliotecario, destacó el “éxito que vive el género negro, que coincide con el hecho de que muchos escritores navarros protagonistas de este boomliterario trabajan este género. Respecto al resto de géneros, sorprendentemente los cuentos no despegan, mientras que la novela histórica siempre interesa”. Ya vestido de escritor, Zuza quiso poner en valor el trabajo del autor. “No puede ser que a los escritores se les pida venir a presentar sus libros a las bibliotecas a cambio de nada. Nadie tiene que hacer su trabajo gratis, y eso es algo que tiene que cambiar ya, aunque esté bien enseñar tus libros al público”

Nieves García, por su parte, destacó que, tras cinco años de crisis económica, a lo que ha que sumar la irrupción de las nuevas tecnologías, “ahora la gente empieza de nuevo a comprar más libros”. Además, recalcó que la tradición, los libros al uso, y la modernidad, los libros digitales, pueden convivir perfectamente. En otro orden de cosas, García expresó que “falta cultura de respeto al autor, a su trabajo, en el sentido de que pensamos que podemos descargarnos gratis los libros”. Y, ademas, apuntó la importancia y la necesidad de todas las patasque sostienen la edición un libro: “El autor, el editor y el librero somos un equipo y debemos coordinarnos”.

Fátima Frutos fue nítida y tajante al afirmar que la literatura navarra vive “un momento floreciente, con muchos autores, de todos los géneros, y con mucha calidad. Pero debemos cuidar este momento para que el futuro sea halagüeño, y en este sentido hemos creado la asociación de escritores, como un instrumento útil para lograr que las letras navarras logren una posición de fuerza”. Así, destacó el hecho de que “hemos sido los primeros en conseguir que Hacienda cree un epígrafe específicos para escritores”. De nuevo mirando al futuro, Frutos hizo especial hincapié en hacer llegar la literatura a los colectivos vulnerables o desfavorecidos. “El futuro de la literatura navarra pasa por hacerla más accesible y cercana al público”.

Patxo Abarzuza, aportó el imprescindible punto de vista del librero. “Es posible que exista la literatura sin libros físicos, sin librerías, sin editoriales y sin bibliotecas. Pero el libro es el soporte de la literatura, y yo no concibo un futuro sin libros, me niego, y seguramente será una postura militante e incluso irracional”. Por otra parte, resaltó que “el libro arrastra una crisis endémica”, y para ello puso un ejemplo clarificador: “El año pasado se publicó una encuesta a la juventud en la que se proponían seis actividades de ocio y cultura. Bien, leer libros quedó en quinto lugar... Y el sexto era no hacer nada”. Abarzuza, además, apuntó que el libro tiene actualmente cuatro amenazas: “La primera es la digitalización, que en sí no es ni buena ni mala, lo peligroso es el uso que hagamos de ella. Si te descargas un libro y no pagas por ello, nos cargamos la cadena. La librería ya no tiene razón de ser, eso hará que la editorial no edite, y si la editorial no publica, el autor tendrá que colgar sus obras en la red para poder difundirlas. Y como no va a cobrar un duro, se lo pensará mucho antes de empezar a escribir”. La segunda amenaza sería, según Patxo, “la falta de presupuesto público para comprar libros en bibliotecas y centros escolares. La tercera sería la ley de gratuidad de los libros de texto, que no es real, porque realmente se trata de un préstamo, que además provoca que el libro no se use como es debido porque si está subrayado, por ejemplo, ya no lo puedes devolver y lo vas a tener que pagar. Y en cuarto lugar estaría la crisis, que esta vez sí ha afectado, porque el libro es una de las cosas de las que primero se prescinde”.

Más sobre Cultura

ir a Cultura »