Las cosas profundas se aprenden con dolor

Luis Beguiristain - Domingo, 23 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:10h

El universo y la vida son algo muy complejo. No tenemos que extrañarnos que en este tiempo de gran cambio las cosas sean más complicadas. Si vemos tanto dolor, en una época relativamente avanzada, es porque la gente de la sociedad del planeta tiene que concienciarse todavía más. Los animales ya muestran cariño y protección hacia sus crías, pero el ser humano está en un plano superior al del animal. Y tiene que concienciarse de que sus crías, sus hijos, son todos los seres del planeta. Da lo mismo que seamos niños, adultos o ancianos. Todos hemos vivido muchas veces la niñez, el crecimiento, la vejez y la muerte. Los psiquiatras están tratando de compensar los efectos negativos de una mente desequilibrada, pero todavía no han entrado de lleno en decir: “vamos a estudiar la mente desde la perspectiva de la evolución del alma de los seres”. Todavía siguen con ese tiquis miquis de pensar que el estudio del alma pertenece solo a los sacerdotes. Si hubiesen leído a Paracelso comprenderían que un auténtico médico y un auténtico sacerdote es lo mismo. Y Paracelso añade: “El verdadero médico o sacerdote es ordenado por Dios”. En esta época se han separado los temas para estudiarlos mejor, pero ha de llegar el día en que aprendamos a reintegrar las distintas materias. Es decir, hemos de comprender que todo está relacionado con el mismo ser humano y su evolución desde el plano animal hasta el divino. Si una persona está expuesta a un agotamiento psíquico profundo y crónico, unido a un temor excesivo por miedos irracionales o reales, es lógico que pueda tener alucinaciones o paranoias. Es como que se le entremezcla en parte el plano de vigilia con el de los sueños. El verdadero psiquiatra y sacerdote de la vida debería tratar de analizar así: “este proceso mental tan doloroso, ¿con qué grado de experimentación de su alma está relacionado?”. Algún día los médicos y psiquiatras tendrán que plantearse el tema de la salud o enfermedad física o mental desde esta perspectiva.