Reconocimiento a Franco

Andoni Esparza Leibar - Domingo, 23 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Hay un factor a tener en cuenta para medir la calidad democrática de los distintos estados: el modo en el que gestionan la memoria de los dictadores que padecieron en el pasado. En Alemania, Francia o Italia no hay nada, en espacios públicos, que sirva de reconocimiento a Hitler, Pétain o Mussolini. Pero sí a Mao en China o a Lenin en Rusia (donde, simultáneamente, la Iglesia ortodoxa -muy cercana al poder- tuvo la ocurrencia de canonizar a Nicolás II). La comparación entre los niveles de libertades de estos cinco países resulta muy significativa.

Aquí, tras cuatro décadas de democracia, los restos mortales de Franco aún ocupan el lugar de honor en un edificio público. Deberían ser inmediatamente entregados a sus herederos. La permanencia en Cuelgamuros genera una mala imagen de España.