Nadal, el rey de la tierra

Montecarlo El manacorense se convierte en el primero en ganar diez veces este Marters 1000

Lunes, 24 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Madrid- Rafael Nadal guardó para el final su mejor tenis y se impuso a Albert Ramos, por 6-1 y 6-3 en 76 minutos, en el duelo español de la final del torneo de Montecarlo, para ganar este Masters 1.000 por décima vez.

En su mejor partido de la semana, en su pista fetiche, Nadal conquistó el título 50 sobre tierra batida, con lo que supera al argentino Guillermo Vilas, con uno más, el 70 en total de su palmarés y el 29 Masters 1.000, situándose a uno del serbio Novak Djokovic, en esta categoría.

En uno de los tres recintos que mejor conoce y mejor se desenvuelve en el circuito (Barcelona y Roland Garros son los siguientes), Nadal cuajó una soberbia actuación, sobre todo en el primer set, como si hubiera reservado sus mejores golpes para el esprint final por el título, y no solo para vencer a Ramos, sino también para luchar contra la historia del tenis, pues se ha convertido en el primer jugador en la Era Open en ganar diez títulos en el mismo torneo.

Con un 86% de efectividad en su primer servicio en el primer set, Nadal mandó en el marcador sin que Ramos pudiera hacerle sombra. Lo único que inquietó al de Manacor en los 30 minutos de este primer parcial fueron unos granos de arena en su ojo izquierdo. Salvado este problema con unas gotas, el látigo de Manacor funcionó a discreción, repartiendo por los lados sus golpes, distribuyéndolos como en su mejor momento.

Ramos vivió siempre en la cuerda floja cada vez que servía. Solo logró confirmar su saque en el segundo juego, y lo cedió dos veces después. Nadal salvaguardó el suyo siempre y sin mácula, sin ceder un solo punto de rotura, para acabar incluso el primer parcial a lo grande.

Después de ceder cinco juegos seguidos, de sacarse los nervios por estar en su primera final de un Masters 1.000, Ramos recompuso su juego y creyó más en sus opciones. Las batallas y remontadas que había librado antes contra el británico Andy Murray, el croata Marin Cilic y el francés Lucas Pouille le animaron y llevaron a equilibrar más el duelo, y a que su servicio llevara más peligro.

Pero el de Mataró notó el esfuerzo de sus tres partidos anteriores, disputados todos a tres sets. La parte alta de su muslo derecho se resintió, pidió ayuda al fisio del torneo, tomó pastillas para calmar el dolor, y bastante hizo con mantener el tipo. Cedió su saque en el quinto juego y aunque salvó hasta dos puntos de partido, no pudo con el vendaval.

Ganado Montecarlo, rota la barrera histórica de los diez títulos, recobrada la moral y parte de la confianza, Nadal tiene ahora la oportunidad de luchar aún más contra la historia de este deporte. Sus citas próximas para aumentar su leyenda en tierra son el Conde de Godó de Barcelona, a partir de hoy, y luego Roland Garros, y suponen un nuevo reto: conseguir otros dos dieces en su historial. - Efe