Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

Bombas de fuego contra civiles

Se cumplen ahora 30 años del ataque con cócteles molotov de los Comandos Autónomos contra la Casa del Pueblo de Portugalete, en el que murieron abrasadas dos personas, Maite Torrano y Félix Peña, y hubo cuatro heridos graves. Familiares de ambos fallecidos recuerdan a las víctimas y relatan el infierno padecido

Un reportaje de Enrique Santarén - Lunes, 24 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Iván Ramos, hijo de Maite Torrano, posa ante el local, que tras el fin de ETA ha dejado de estar ‘blindado’. Fotos: Borja Guerrero

Iván Ramos, hijo de Maite Torrano, posa ante el local, que tras el fin de ETA ha dejado de estar ‘blindado’. Fotos: Borja Guerrero

Galería Noticia

Iván Ramos, hijo de Maite Torrano, posa ante el local, que tras el fin de ETA ha dejado de estar ‘blindado’. Fotos: Borja Guerrero

La víspera del 50º aniversario del bombardeo de Gernika, a escasas horas de que se conmemorase aquel ignominioso acto y se rindiese homenaje a sus víctimas, varios encapuchados arrojaron seis bombas incendiarias caseras contra la población civil indefensa, abrasando a la veintena de personas que se encontraba en el interior de la Casa del Pueblo de Portugalete. El trágico resultado: dos muertos, Maite Torrano y Félix Peña, y cuatro heridos con importantes quemaduras, entre ellos Jesús Ramos, marido de Maite.

Fue el 25 de abril de 1987, hace ahora 30 años. Eran cerca de las diez y media de la noche de aquel sábado de primavera y el local estaba a punto de cerrar. Siete jóvenes se acercaron al exterior y lanzaron los cócteles molotov a la puerta y ventanas del bar, provocando una aterradora bola de fuego en el interior.

Trabajador de La Naval y afiliado a CCOO, estaba tomando un vino con unos amigos en la Casa del Pueblo. Tardó once días en morir

Una sobrina vio cómo sacaban del local a un hombre totalmente quemado sin saber que era él. Estaba irreconocible

Maite Torrano, de 37 años de edad y con dos hijos de 13 y 11 años, militante socialista desde 1977, pudo ver a los encapuchados y avisó a sus compañeros para que se agacharan. Recibió uno de los impactos y sufrió terribles quemaduras en más de la mitad de su cuerpo. Murió a los tres días en la unidad de grandes quemados de Cruces.

Félix Peña, de 55 años, soltero, trabajador de la Naval y afiliado a Comisiones Obreras, sufrió quemaduras de tercer grado en el 52% de su superficie corporal, con especial gravedad en el rostro y los ojos. Murió tras once días de agonía, el 6 de mayo.

El atentado fue perpetrado por el grupo Mendeku (Venganza), originariamente vinculado a los Comandos Autónomos Anticapitalistas, como represalia por las extradiciones de miembros de ETA. Cinco integrantes fueron condenados por “homicidio” a 20 años de prisión y otro, a doce por ser menor (17 años).

El ataque fue condenado por todos los partidos, incluido HB, que lo consideró “injustificable” y una “barbarie” y lo atribuyó a “grupos incontrolados enemigos del MLNV”.